1.2. IMPACTO EN EL CRECIMIENTO DEL PIB Y DEL PIB PER CÁPITA.

El impacto de la transición demográfica en la evolución del PIB se reflejaría, desde un punto de vista teórico, en un menor crecimiento potencial como resultado de la reducción de la fuerza laboral (menos población joven y más población envejecida) y los cambios en la estructura de la población. Todo ello parte de considerar que no se producen cambios en la población por los flujos migratorios, en las tasas de actividad y empleo o en la mejora de la productividad.

Pero, de hecho, estos cambios ocurren en la actualidad en España y así se refleja en el crecimiento sostenido del PIB. La incorporación de las personas migrantes al mercado laboral amplía directamente el potencial de crecimiento26. Durante las dos últimas décadas, los distintos ciclos de inmigración han tenido un impacto positivo en la expansión del PIB favorecido, además, por la mayor sensibilidad al ciclo económico del empleo inmigrante que le lleva a adaptarse y recolocarse con gran rapidez en cuanto se producen signos de recuperación económica27. Este impacto ha sido especialmente importante tras la pandemia, donde la intensidad de los flujos migratorios hacia España ha tenido un papel decisivo en la recuperación de la actividad, contribuyendo de forma sustancial al crecimiento continuado del PIB registrado en los últimos años.

Por su parte, el PIB per cápita también se reduciría teóricamente ante el cambio demográfico por los cambios en el volumen de la población y en la productividad asociada a las distintas cohortes. Sin embargo, la evolución del PIB per cápita en España en los últimos años refleja una mejora apoyada en el crecimiento sostenido tras la pandemia y en el avance de la productividad.

Las proyecciones para España28 apuntan, sin embargo, que, a pesar de los flujos migratorios previstos, la fuerza laboral disminuirá significativamente a partir de la década de 2030 y el factor demográfico restará crecimiento, porque el rápido envejecimiento no llegará a ser compensado por los flujos migratorios. Estas proyecciones deben ser tomadas con cautela, dado que no incorporan las revisiones que a posteriori ha habido en el PIB y, además, en el contexto actual están marcadas por una elevada incertidumbre y por los efectos de los cambios tecnológicos y climáticos que condicionan su evolución. Además, las proyecciones sobre la evolución de los flujos migratorios podrían verse superadas por la realidad.