De cara a 2026, el panorama económico se presenta crítico y marcado por una incertidumbre elevada debido a la escalada bélica en Oriente Medio que ha provocado un shock energético y comercial cuyo impacto sobre las economías dependerá directamente de la duración del conflicto. Aunque España no presenta una excesiva exposición directa, y se beneficia además de una elevada penetración de las energías renovables, el impacto global del shock ha añadido un alto grado de incertidumbre a las proyecciones económicas publicadas en el momento de cierre de esta Memoria.