09/12/2025
la prestación considera la base reguladora de la persona fallecida, siendo las bases reguladoras de los hombres, de media, superiores a las de las mujeres.
En términos generales, las generaciones de mujeres que actualmente perciben una pensión contributiva mostraban trayectorias laborales más irregulares, con un mayor número de interrupciones, asociadas tanto a la mayor incidencia de la contratación temporal y del desempleo, como a la maternidad y cuidado de hijos e hijas y de personas dependientes, además de una mayor presencia en empleos a tiempo parcial y de menores salarios que los hombres.
No obstante, con el paso de los años la situación ha ido cambiando y se han ido reduciendo las diferencias entre hombres y mujeres debido tanto a la incorporación al sistema de generaciones de mujeres con una mayor participación laboral y un nivel formativo más elevado como a las mejoras introducidas en el sistema para paliar estas diferencias. De hecho, si en lugar de considerar las pensiones en vigor se atiende a las nuevas altas, se observa cómo en 2024 la pensión media de las mujeres ascendía a 1.159,6 euros, frente a 1.460,8 euros en los varones, lo que implica una brecha de género del 20,6 por 100; porcentaje que en 2005 suponía el 45,5 por 100.
La última reforma del sistema en este ámbito tuvo lugar en 2021 con la introducción del complemento para reducir la brecha de género en pensiones, que a 1 de enero de 2025 se extendía a 930.707 pensiones en vigor (el 89 por 100 de ellas, de titularidad femenina), con un importe medio mensual de 75,64 euros. Además, con el objetivo de seguir avanzando en la reducción de las desigualdades, el Real Decreto-ley 2/2023 estableció para 2024 y 2025 un incremento del complemento del 10 por 100 adicional al IPC.
1. Real Decreto-ley 2/2023, de 16 de marzo, de medidas urgentes para la ampliación de derechos de los pensionistas, la reducción de la brecha de género y el establecimiento de un nuevo marco de sostenibilidad del sistema público de pensiones.
09/12/2025
En 2024, la pensión media de las mujeres ascendía a 1.026,5 euros mensuales, frente a los 1.510,3 euros percibidos por los varones, lo que supone una brecha de género del 32 por 100. Las mayores diferencias se producen en jubilación (31,1 por 100) e incapacidad permanente (13 por 100) y tienen que ver con la diferente participación de hombres y mujeres en el mercado laboral y con rasgos diferenciales en los empleos que ocupan, además de otros factores como su desigual adscripción a los cuidados familiares.
En las pensiones de viudedad, sin embargo, donde las mujeres representan el 91 por 100 del total de perceptores, la brecha juega a favor de éstas (48,8 por 100), debido a que el cálculo de la prestación considera la base reguladora de la persona fallecida, siendo las bases reguladoras de los hombres, de media, superiores a las de las mujeres.
En términos generales, las generaciones de mujeres que actualmente perciben una pensión contributiva mostraban trayectorias laborales más irregulares, con un mayor número de interrupciones, asociadas tanto a la mayor incidencia de la contratación temporal y del desempleo, como a la maternidad y cuidado de hijos e hijas y de personas dependientes, además de una mayor presencia en empleos a tiempo parcial y de menores salarios que los hombres.
No obstante, con el paso de los años la situación ha ido cambiando y se han ido reduciendo las diferencias entre hombres y mujeres debido tanto a la incorporación al sistema de generaciones de mujeres con una mayor participación laboral y un nivel formativo más elevado como a las mejoras introducidas en el sistema para paliar estas diferencias. De hecho, si en lugar de considerar las pensiones en vigor se atiende a las nuevas altas, se observa cómo en 2024 la pensión media de las mujeres ascendía a 1.159,6 euros, frente a 1.460,8 euros en los varones, lo que implica una brecha de género del 20,6 por 100; porcentaje que en 2005 suponía el 45,5 por 100.
La última reforma del sistema en este ámbito tuvo lugar en 2021 con la introducción del complemento para reducir la brecha de género en pensiones, que a 1 de enero de 2025 se extendía a 930.707 pensiones en vigor (el 89 por 100 de ellas, de titularidad femenina), con un importe medio mensual de 75,64 euros. Además, con el objetivo de seguir avanzando en la reducción de las desigualdades, el Real Decreto-ley 2/2023 estableció para 2024 y 2025 un incremento del complemento del 10 por 100 adicional al IPC.
1. Real Decreto-ley 2/2023, de 16 de marzo, de medidas urgentes para la ampliación de derechos de los pensionistas, la reducción de la brecha de género y el establecimiento de un nuevo marco de sostenibilidad del sistema público de pensiones.
BRECHA DE GÉNERO EN PENSIONES
Fuente: elaboración propia a partir de Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. eSTADISS: Estadísticas de pensiones.