Recuadro III-24
DIRECTRICES ÉTICAS PARA UNA IA ROBUSTA Y FIABLE
Respeto de la autonomía humana, prevención del daño, equidad y explicabilidad.
Atención especial a las situaciones que afecten a los grupos más vulnerables, como la infancia, las personas con discapacidad y otras que se hayan visto históricamente desfavorecidas o que se encuentren en riesgo de exclusión, así como a las situaciones caracterizadas por asimetrías de poder o de información.
Cabe reconocer que, pese a que aportan beneficios sustanciales a las personas y a la sociedad, los sistemas de IA entrañan ciertos riesgos y pueden tener efectos negativos, algunos difíciles de prever, identificar o medir (por ejemplo, sobre la democracia, el Estado de Derecho, la justicia distributiva o la propia mente humana).
Adoptar medidas adecuadas y proporcionales para mitigar estos riesgos cuando proceda.
Fuente: Comisión Europea, Grupo Independiente de Expertos de Alto Nivel sobre Inteligencia Artificial, Directrices éticas para una IA fiable, 2019.