Recuadro III-11.
VULNERABILIDAD TERRITORIAL FRENTE A DISTINTOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Fuente: elaboración propia a partir de Fundación Alternativas, VI Informe sobre la Desigualdad en España 2024,«Las diferencias territoriales en la vulnerabilidad y capacidad de resiliencia climática».
Riesgo de desertificación: en España el clima árido ha duplicado su extensión en los últimos setenta años, con un ritmo medio de avance superior a 1500 km²/año (AEMET 2022). Como resultado, muchos territorios sufren una reducción relativa de oportunidades de desarrollo, y han aumentadolas desigualdades para las personas residentes. En España, el riesgo de desertificación se considera alto o muy alto en el 7% de su superficie y significativo (muy alto, alto o medio) en el 18%. Se identifican distintos niveles de afección:
• Desertificación territorial y aumento de vulnerabilidad social: Melilla y provincias de Granada, Almería, Ciudad Real, Sevilla, Badajoz, Córdoba, Huelva, Jaén, Cádiz y Málaga por relación y dinámica precipitación/ evapotranspiración y Murcia, Albacete y Alicante por tendencia al aumento del estrés hídrico ligado al escenario de calentamiento medio de España de 3 ºC.
• Con menor tendencia a la aridez y desertificación territorial, empeorando en menor medida la desigualdad: Toledo, Las Palmas, Sta. Cruz de Tenerife, Zaragoza, Valladolid, Zamora, Ceuta, I. Baleares, Madrid, Cáceres, Salamanca, Barcelona, Huesca, Ávila y Palencia por relación y dinámica precipitación/evapotranspiración sigue Guadalajara, Segovia, Cuenca y Burgos por tendencia al aumento de estrés hídrico asociado a escenario de calentamiento medio de 3 ºC. Cierto nivel de vulnerabilidad en Castellón, Tarragona, Valencia y Teruel por carácter semiárido y estrés hídrico.
• Impacto sobre la agricultura: el regadío representa en España el 15% de la superficie agraria útil (SAU) (en torno a 3,6 millones ha), aporta del orden del 65% de la producción vegetal y consume del orden del 80% de los recursos hídricos disponibles. Sin embargo, la mayor vulnerabilidad se asocia a la SAU de secano, especialmente en las provincias de Murcia, Alicante y Almería por su carácter árido.
Inundaciones y temporales costeros: aumento de frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos asociados a DANAS, superando la capacidad de absorción y regulación de infraestructuras o cauces naturales y provocando daños en población y patrimonio en función de la altura y velocidad de la lámina de agua. A las inundaciones fluviales y pluviales se añade, en zonas costeras, la elevación del nivel del mar, que irá en aumento a medio-largo plazo.
• Se prevé un mayor aumento de cotas de inundación en cornisa cantábrica (A Coruña, Cantabria, Asturias, Vizcaya, Guipúzcoa, Lugo, Pontevedra), Canarias (Sta. Cruz de Tenerife y Gran Canaria) y provincias de Huelva y Cádiz, y estimación de menor incidencia en litoral mediterráneo.
• Se prevé un mayor riesgo de inundación terrestre o costera en el litoral de Comunidad Valenciana, Cataluña y País Vasco, y máxima afección provincial en demarcaciones del Júcar y Segura (Murcia, Alicante y Valencia), seguidos del Guadalquivir, Ebro, Cantábrico Oriental y Duero.
Incendios forestales: pese a la respuesta de las AA. PP., los grandes incendios forestales (GIF), en su mayoría intencionados, mantienen un grave incidencia periódica, con el noroeste de España como el ámbito más vulnerable. Un escenario de aumento de 3 °C podría intensificar la frecuencia y gravedad de incendios y brotes de plagas forestales, aumentar la pérdida de biomasa y la vulnerabilidad de las personas que viven en estas zonas, que estarían expuestas a riesgo de GIF durante más de 30 días/año en el centro, sur y sureste peninsular, y al menos durante 10 días/año en el resto del territorio.