Recuadro I-5
SITUACIÓN ECONÓMICA EN 2024 EN LAS PRINCIPALES ECONOMÍAS DE LA EUROZONA
Fuente: elaboración propia a partir de I Molina, y P del Amo, (coords.), España en el mundo en 2025: perspectivas y desafíos, 2025 y M. A. González, «La producción industrial en la zona del euro: cómo afrontar los shocks, los desafíos sectoriales y los cambios en el comercio mundial», en Cuadernos de Información Económica, n.º 303 (noviembre-diciembre 2024), 2024. Comisión Europea, Previsiones económicas de primavera 2025.
Alemania
La inestabilidad política en 2024 coexistió con una economía en recesión como resultado de algunas decisiones de política económica tomadas en años anteriores que han supuesto una pérdida progresiva de tejido industrial y lastrado el tradicional posicionamiento como locomotora europea. Entre estas decisiones están el énfasis en impulsar una relación estrecha con China (proveedora de inputs y minerales esenciales) y Rusia (suministradora de gas) y las restricciones a un impulso sostenido de la inversión por la existencia de un límite constitucional a la deuda, así como un marco regulatorio y fiscal rígido. La actividad industrial también se ha visto condicionada por la situación del sector de la automoción, cuyo peso en la estructura productiva alemana es elevado.
Francia
En Francia, junto con la inestabilidad política se constató un importante desequilibrio presupuestario. En 2024, el déficit público se situó en el 5,8 por 100 (el segundo más alto de la Unión Europea) y la deuda pública en el 113 por 100 del PIB, lo que, en un contexto de crecimiento débil, del 1,2 por 100, planteó problemas de sostenibilidad fiscal y presionó la prima de riesgo.
Italia
En el caso de Italia, detrás de su senda de crecimiento moderado hubo factores estructurales, entre los que se encontraba, como en Francia, el desequilibrio presupuestario (déficit del 3,4 por 100 y deuda pública del 135,3 por 100 en 2024), pero también desafíos como una baja productividad, un marco regulatorio y fiscal complejo y el envejecimiento demográfico. Además, sectores industriales clave como el automóvil y el textil enfrentan crisis significativas.