Fuente: elaboración propia.
Recuadro 2. La transición energética en España
Objetivo
La transición energética tiene como objetivo alcanzar cero emisiones netas de CO2 para 2050, asegurando un suministro seguro y sostenible económica, social y medioambientalmente. Eficiencia energética, integración de renovables en los sistemas energéticos y desarrollo de tecnologías descarbonizadoras resultan fundamentales.
Fortalezas de España
Recursos renovables abundantes: eólica, solar o hidráulica; ecosistema empresarial competitivo favorable a la transición energética, una ciudadanía concienciada y una hoja de ruta para la transición.
Principales riesgos
No acertar con el ritmo necesario. Una transición pausada pone en peligro alcanzar los objetivos de emisiones a tiempo, acrecentando la posibilidad de que los riesgos medioambientales se conviertan en irreversibles; mientras que si es excesivamente rápida y desordenada puede originar desajustes económicos, laborales y sociales que generen desafección y malestar de la ciudadanía.
Oportunidades
Para lograr un modelo productivo que garantice un crecimiento sostenido, inclusivo y sostenible en el medio y largo plazo.
— Aumento del PIB (superior al 1,5 por 100 anual según PNEIC) por nueva inversión en cadenas de producción y ahorros energéticos.
— Creación neta de empleo: en renovables, eficiencia energética y electrificación compensarían las pérdidas en otras ramas.
— Reducción de la dependencia energética: limita vulnerabilidad exterior, alivia balanza de pagos y mejora competitividad-precio.
— Cambio industrializador del modelo productivo. Oportunidad para fomentar su circularidad.
Fomentar la transformación sectorial
Cambio de paradigma en el sector eléctrico: descarbonización, distribución, democratización y digitalización
Modificar los mercados de electricidad para mayor seguridad jurídica y señales adecuadas de los beneficios de la transición energética, impulsar el almacenamiento (en especial H2 verde), agilizar los trámites del despliegue de renovables, mejorar la información y transparencia de cara a una ciudadanía llamada a ser agente activo en esta transición.
Hacia un transporte menos carbonizado
Mejorar la eficiencia energética. Diferentes necesidades y soluciones para transporte ligero (vehículo eléctrico) frente al pesado (aplicaciones de combustibles alternativos como el hidrógeno). Ayudas selectivasv para renovación de flotas.
Lograr un adecuado despliegue de infraestructura de recarga rápida. Planes de movilidad urbana sostenible.
Descarbonización de la industria: un desafío con oportunidades
Industrias electrointensivas: ser integradas como agente activo dentro de un sistema energético descarbonizado, con desarrollo de tecnologías de captura y almacenamiento de carbono o de aplicaciones industriales del hidrógeno renovable.
Estatuto de los consumidores electrointensivos. Mitigar el impacto de altos precios durante la transición.
Industria del automóvil: cambio de paradigma: gana peso la servitización y menos intensidad de mano de obra. Necesidad de ser incluida en la Estrategia de transición justa.
Papel estratégico del sector agrario
Se suma al desafío de la aplicación de la nueva PAC. Para las pequeñas explotaciones supondrá la renovación de activos e inversiones en nuevas tecnologías bajo una situación de graves problemas de rentabilidad.
Descarbonización de la edificación
Reconvertir el sector inmobiliario: rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Movilizar inversión para incorporar autoconsumo con fuentes de energía renovable en edificios públicos y el sector residencial.
Asegurar las palancas fundamentales para la transición
Innovación
Superar problemas que afectan a la I+D+i, en general: bajos niveles inversión en I+D pública y privada, insuficiente coordinación entre las Administraciones y fragmentación regulatoria, poca absorción innovadora por pymes o la oferta insuficiente de capacidades y cualificación.
Digitalización
Extender la digitalización al funcionamiento de las redes de distribución eléctrica. Desplegar infraestructuras TIC en sinergia con la red física de transporte y de recarga. Integrar las TIC en edificaciones de nueva contrucción y en actuaciones de renovación. Optimizar el uso de contadores inteligentes. Velar por desarrollos digitales inclusivos. El sector digital debe hacer un esfuerzo por limitar su impacto directo sobre el medio ambiente.
Financiación
Junto a la inversión pública, promover la privada apoyada en una adecuación del sistema financiero a este reto.
Desafíos: ausencia de una taxonomía homogénea a nivel mundial, cuando muchas entidades españolas tienen un carácter global; los test de resistencia dependen de datos de los que no siempre se dispone (pymes u hogares) o la información no es lo suficientemente amplia o sistematizada; mejorar la financiación de bienes intangibles por su papel esencial en la transición energética.
Garantizar una transición justa en el empleo
Necesidad de integrar a las personas cuyo futuro profesional se vea comprometido por la transición energética.
Invertir en recualificación y medidas de acompañamiento.
Incluir otros sectores (automóvil, agrario, servicios de transporte, de ingeniería...) que también se enfrentan a cambios que pueden afectar al empleo y a territorios o comunidades locales en la Estrategia de transición justa.
Contar con una adecuada gobernanza de los cambios en el marco del diálogo social.
El éxito de la transición energética dependerá de la buena gobernanza de los desafíos económicos, laborales y sociales que conlleva, de lo contrario, podría generar resistencia al cambio y poner en riesgo los avances políticos necesarios para impulsarla. Para ello necesita contar con el diálogo social, con una cooperación interinstitucional a todos los niveles de la Administración y con cauces adecuados para una mayor participación ciudadana.
No dejar a nadie atrás
Velar por una transición energética justa:
Para el pequeño tejido empresarial, hacer llegar los beneficios; necesitan formar parte activa de la transición; aprovechar nuevas oportunidades de negocio y disfrutar de un mejor acceso a financiación ajena.
Y se apoye en una digitalización sin brechas, resolver exclusión digital por el desigual acceso entre el medio rural y el urbano, el retraso digital de las pymes o las diferencias de uso de las TIC originadas por factores sociodemográficos.
También en el medio rural, asegurar una adecuada integración ambiental y territorial de las renovables; garantizar la protección de los valores ambientales frágiles o de interés para la conservación del medio, tanto espacios naturales o de actividad agraria o ganadera. Contar con la participación de las comunidades locales en la toma de decisiones.
Desde la perspectiva de género. Las mujeres también se ven afectadas a través del impacto que tiene esta reconversión en los territorios o en las comunidades locales. Asegurar la plena incorporación de las mujeres a la transición energética representa un desafío lleno de oportunidades para aprovechar su talento.
E inclusiva desde el punto de vista económico; puesto que uno de los riesgos de la transición es la intensificación de la pobreza energética, especialmente desde la pandemia.
Retos y recomendaciones