Recuadro A-4. Principales novedades legislativas de desarrollo
de la LOMLOE
Nuevos criterios planes de estudio
Estas reformas abordan el diseño de un nuevo modelo curricular por competencias clave, que busca priorizar aprendizajes fundamentales, reforzar la enseñanza basada en las competencias y una regulación de una ordenación académica inclusiva. Se centrarán en mayor medida en las competencias digitales, la educación para el desarrollo sostenible y la educación para la ciudadanía.
La herramienta clave de la nueva construcción curricular son los perfiles de salida del alumnado al término de la cada etapa educativa que identifica las ocho competencias clave para el aprendizaje permanente (competencia en comunicación lingüística, plurilingüe, STEM, digital, competencia personal, social y de aprender a aprender, competencia ciudadana, competencia emprendedora y competencia en conciencia y expresión cultural, según la Recomendación del Consejo, de 22 de mayo de 2018, relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente) que todo el alumnado debe haber adquirido y desarrollado al término de cada nivel educativo.
Estos perfiles de salida se concretan en la formulación para cada competencia clave de un conjunto de descriptores operativos —marco referencial a partir del cual se concretan las competencias específicas de cada área o materia (desempeños que el alumnado debe poder desplegar en actividades o en situaciones cuyo abordaje requieren de los saberes básicos de cada área o ámbito)—. Estas competencias específicas, constituyen a su vez un elemento de conexión entre, por un lado, el perfil de salida del alumnado, y por otro, los saberes básicos (conocimientos, destrezas y actitudes que constituyen los contenidos propios de un área o ámbito cuyo aprendizaje es necesario para la adquisición de las competencias específicas de cada área) y los criterios de evaluación.
La reforma incluirá también la preparación de material de apoyo, didáctico y de orientación, así como la formación de docentes (un mínimo de 4.000 profesionales).
Cambios en la evaluación, promoción y titulación
La permanencia en un mismo curso escolar en la educación básica debe ser considerada una medida excepcional, que solo se podrá adoptar una vez durante la educación primaria y dos veces como máximo a lo largo de la enseñanza obligatoria, y que deberá ir acompañada de un plan específico y personalizado de apoyo y refuerzo para la adquisición de las competencias no alcanzadas.
Se otorga una mayor relevancia a la actuación colegiada del equipo docente, a quien se otorga la responsabilidad de la decisión sobre la promoción y la titulación de su alumnado.
Los alumnos y alumnas promocionarán de primero a segundo de bachillerato cuando hayan superado las materias cursadas o tengan evaluación negativa en dos materias, como máximo. Para obtener el título será necesaria la evaluación positiva en todas las materias de los dos cursos de bachillerato. Excepcionalmente, el equipo docente pueda decidir la obtención del título de bachiller por el alumno o alumna que haya superado todas las materias salvo una, siempre que se considere que ha alcanzado los objetivos y las competencias vinculados a ese título.
En formación profesional, la evaluación del aprendizaje del alumnado se realizará por módulos, teniendo en cuenta la globalidad del ciclo.
Fuente: elaboración propia a partir del Real Decreto 95/2022, Real Decreto 157/2022, proyectos de Reales Decretos por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la ESO y bachillerato, y del Real Decreto 984/2021.