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Perspectiva de corto plazo: ¿cuánto empleo hace falta y dónde?

A corto plazo, es preciso volver a la información sobre vacantes, completando el panorama con una perspectiva sectorial y según los tamaños de las empresas. En estos términos, lo primero es señalar la presencia de 109.000 puestos sin cubrir en el cuarto trimestre de 2021, el 67 por 100 de ellos en pymes.

La distribución sectorial de las vacantes, aunque también limitada por la falta de datos en algunas actividades relevantes, muestra en España una mayor incidencia en algunas ramas dentro del conjunto de mercado, en especial información y comunicaciones y actividades profesionales, científicas y técnicas, donde superan el 1 por 100 del empleo asalariado en 2021. Esto no significa que no haya problemas para la cobertura de puestos en otras actividades y que no estén creciendo rápidamente los puestos sin cubrir, sino que es aquí donde se dan con mayor intensidad. El perfil resultante es, en el caso de España, algo distinto del que se observa en el conjunto europeo, donde, aunque estas dos ramas están también entre las que tienen mayor incidencia, pesan más las actividades de servicios de apoyo a las empresas (administrativas y servicios auxiliares), la construcción, e incluso la hostelería.

No está de más recordar las cifras detrás de estas proporciones, pues la suma de demanda no satisfecha en las profesionales, científicas y técnicas y en información y comunicaciones supuso en torno a 15.000 puestos al final de 2021, pero los resultados del grupo más tradicional donde de momento se evidencian también mayores dificultades de cobertura (construcción, comercio, transporte, y servicios administrativos y auxiliares) ascendió a 30.500 vacantes, más de la mitad del conjunto de ramas de mercado. Hay asimismo problemas de cobertura en ramas públicas, singularmente en sanidad y servicios sociales, donde el año se cerró con 13.000 vacantes, es decir, casi las mismas que en el primer grupo citado.




Además de recordar la coexistencia de actividad pública y privada en tales actividades, que permite extender a ellas las consideraciones sobre el impacto negativo para la eficiencia económica, los procesos inversores y el potencial de crecimiento, es importante subrayar en este último caso que se trata de servicios esenciales cuya infradotación repercutiría negativamente sobre el bienestar.

Combinando las distintas perspectivas se puede afirmar que los mayores retos se encuentran, ahora mismo, en atender a la demanda de trabajo no satisfecha en el ámbito de las profesiones STEM, tanto TIC como en ingenierías, y en las áreas de sanidad y educación. Pero también en un amplio grupo de profesiones de tipo técnico con un nivel de cualificación intermedio y especializado, en servicios, en la industria manufacturera y en la construcción. En general, parece clara la escasez de oferta de trabajo con titulación de formación profesional, ya sea de grado medio o de grado superior, que se incorpora además como requisito en un porcentaje muy igualado al de las titulaciones universitarias en los portales privados.

Aunque también se encuentran indicios de exceso de demanda en especialidades con resultados relativamente peores en términos de inserción laboral a medio plazo y en tasas de paro, la demanda de plazas en los centros de FP es, en algunas de estas especialidades, mayor que la oferta, lo que subraya el desajuste. Un reciente trabajo en este sentido, incorporado en el Informe del Banco de España sobre la economía española del cuarto trimestre de 2021104 indica que el desajuste entre la oferta y la demanda de plazas de formación profesional es más pronunciado en los ciclos formativos de grado medio de dos de las familias profesionales con mayores perspectivas laborales: la de transporte y mantenimiento de vehículos; y la de sanidad.




En la primera, el incremento de las vacantes se acompaña de la frecuencia (62 por 100) con que las empresas señalan dificultades de cobertura, con una estimación en torno a 15.000 puestos, y de los datos que apuntan a los problemas que se derivarán de la falta de relevo generacional (solo uno de cada cuatro conductores en España es menor de 50 años), todo lo cual ha hecho de esta preocupación una de las más acusadas en el sector, visible incluso en plena crisis por el alza en los costes del combustible. Esto llevó a incluir en el acuerdo entre las organizaciones de transportistas y el MITMA de 17 de diciembre de 2021 la creación de un grupo de trabajo para analizar esta situación, y al lanzamiento de propuestas para atraer a nuevos conductores profesionales, entre ellas, facilitar la obtención del permiso de conducir en el ámbito de la formación profesional.

En la segunda, donde ya se ha explicado que el conjunto de sanidad y servicios sociales muestra en 2021 un notable incremento en las vacantes, hay que insistir en la interconexión de la oferta con la demanda internacional, con países como el Reino Unido o Alemania que promueven activamente la incorporación de personas de estas especialidades procedentes de otros países, o que presentan atractivos adicionales para el desarrollo en ellos de la carrera profesional105.

Por su parte, los ciclos formativos de grado superior que tienen mejores oportunidades laborales y que también presentan una escasez de plazas son los de las familias informática y comunicaciones, química, energía y agua, y comercio y marketing, que profundizan en los estrangulamientos visibles en las ramas más relacionadas con ellas, tanto las homónimas como la de ingeniería, que concentra las mayores dificultades de cobertura en la construcción (un 71,4 por 100 de las empresas señaló tales dificultades), aunque en este también se detectan carencias en la edificación y en las actividades especializadas.

En el sector TIC los problemas se asociarían a falta de perfiles técnicos, lo que apunta a la necesidad de impulsar la formación profesional, en general en todo el conjunto STEM. El sector TIC, que emplea unas 600.000 personas, requiere un plan de formación en habilidades digitales que consiga cerrar la creciente brecha entre oferta y demanda, en un contexto de paro mínimo de los profesionales en el sector tecnológico y una demanda creciente de profesionales cualificados. Para ello, además, las empresas demandan incrementar el número de profesionales de la formación en este campo, capaces de formar y también de prestigiar la formación profesional.

Por otra parte, cabe hacer una referencia particular al medio rural. Las actividades del sector primario, y en especial las agrarias, son centrales para sostener el tejido económico del territorio en el medio rural, como se puso de manifiesto en el Informe del CES sobre Un medio rural vivo y sostenible. En estas actividades, caracterizadas por la prevalencia de pequeñas y medianas explotaciones de carácter familiar, hay un importante contingente de mano de obra asalariada asociado a momentos puntuales en el ciclo de producción que requieren una inmediatez muy elevada en su cobertura, lo cual agudiza la gravedad de las carencias.

Como se vio en 2020, a raíz de la interrupción de los flujos de inmigración durante la pandemia, las personas extranjeras han sido determinantes en la cobertura de estos empleos temporales, entre otras cosas también por la presencia de algunas rigideces para la contratación de españolas, por la pérdida de rentas que les acarreaba el ocuparse ocasionalmente en ellos.

Además, junto con la necesidad de alcanzar una mayor productividad en las explotaciones para garantizar su supervivencia a medio plazo, la mayor demanda de calidad y eficiencia exigidas en la cadena alimentaria, y la creciente presencia de requisitos en un amplio elenco de materias relacionadas con la producción (seguridad y trazabilidad de las producciones, cuidado medioambiental y bienestar animal, entre otros) están impulsando un aumento de la demanda de empleo cualificado que muestra también dificultades de cobertura. Estas dificultades estarían especialmente asociadas a la problemática de la distribución de la población en España, que frena los flujos hacia los territorios rurales asociados a oportunidades de empleo, pero también al déficit de formación profesional, intermedia y superior en el área agraria. Todo ello, sin olvidar las barreras que pueden persistir a la movilidad geográfica en el conjunto del territorio.

104. Iván Auciello, Aitor Lacuesta y Josep Lluís Segú, «Oportunidades laborales y desajustes en la oferta y la demanda de plazas en las titulaciones de la formación profesional», Informe trimestral de la economía española, cuarto trimestre de 2021 (recuadro 6), Banco de España.

105. El National Health Service (NHS) del Reino Unido es, según los datos del World Economic Forum, el quinto empleador más grande del mundo en el sector sanitario. Y tiene una alta demanda de enfermería, como consecuencia del envejecimiento de sus plantillas.

Alemania, por su parte, cifra en 40.000 personas su déficit de personal en sanidad y asistencial, y ha incorporado un visado de búsqueda de trabajo durante 6 meses que promovería la incorporación de personas recién tituladas.

También se están incorporando en ambos países médicos recién titulados, con un alto atractivo derivado de su sistema de formación de especialistas que, a diferencia del MIR, no requieren examen previo y no ciñen así la probabilidad de optar a la especialidad preferida en función a la puntuación alcanzada en el examen.

Gráfico R-6. Tasa de vacantes
en España distribución por actividades económicas, 2019

Cuadro R-2. Vacantes en 2021: distribución por ramas de actividad económica

Perspectiva de corto plazo: ¿cuánto empleo hace falta y dónde?

A corto plazo, es preciso volver a la información sobre vacantes, completando el panorama con una perspectiva sectorial y según los tamaños de las empresas. En estos términos, lo primero es señalar la presencia de 109.000 puestos sin cubrir en el cuarto trimestre de 2021, el 67 por 100 de ellos en pymes.

La distribución sectorial de las vacantes, aunque también limitada por la falta de datos en algunas actividades relevantes, muestra en España una mayor incidencia en algunas ramas dentro del conjunto de mercado, en especial información y comunicaciones y actividades profesionales, científicas y técnicas, donde superan el 1 por 100 del empleo asalariado en 2021. Esto no significa que no haya problemas para la cobertura de puestos en otras actividades y que no estén creciendo rápidamente los puestos sin cubrir, sino que es aquí donde se dan con mayor intensidad. El perfil ­resultante es, en el caso de España, algo distinto del que se observa en el conjunto europeo, donde, aunque estas dos ramas están también entre las que tienen mayor incidencia, pesan más las actividades de servicios de apoyo a las empresas (administrativas y servicios auxiliares), la construcción, e incluso la hos­telería.

No está de más recordar las cifras detrás de estas proporciones, pues la suma de demanda no satisfecha en las profesionales, científicas y técnicas y en información y comunicaciones supuso en torno a 15.000 puestos al final de 2021, pero los resultados del grupo más tradicional donde de momento se evidencian también mayores dificultades de cobertura (construcción, comercio, transporte, y servicios administrativos y auxiliares) ascendió a 30.500 vacantes, más de la mitad del conjunto de ramas de mercado. Hay asimismo problemas de cobertura en ramas públicas, singularmente en sanidad y servicios sociales, donde el año se cerró con 13.000 vacantes, es decir, casi las mismas que en el primer grupo citado.





Además de recordar la coexistencia de actividad pública y privada en tales actividades, que permite extender a ellas las consideraciones sobre el impacto negativo para la eficiencia económica, los procesos inversores y el potencial de crecimiento, es importante subrayar en este último caso que se trata de servicios esenciales cuya infradotación repercutiría negativamente sobre el bienestar.

Combinando las distintas perspectivas se puede afirmar que los mayores retos se encuentran, ahora mismo, en atender a la demanda de trabajo no satisfecha en el ámbito de las profesiones STEM, tanto TIC como en ingenierías, y en las áreas de sanidad y educación. Pero también en un amplio grupo de profesiones de tipo técnico con un nivel de cualificación intermedio y especializado, en servicios, en la industria manufacturera y en la construcción. En general, parece clara la escasez de oferta de trabajo con titulación de formación profesional, ya sea de grado medio o de grado superior, que se incorpora además como requisito en un porcentaje muy igualado al de las titulaciones universitarias en los portales privados.

Aunque también se encuentran indicios de exceso de demanda en especialidades con resultados relativamente peores en términos de inserción laboral a medio plazo y en tasas de paro, la demanda de plazas en los centros de FP es, en algunas de estas especialidades, mayor que la oferta, lo que subraya el desajuste. Un reciente trabajo en este sentido, incorporado en el Informe del Banco de España sobre la economía española del cuarto trimestre de 2021104 indica que el desajuste entre la oferta y la demanda de plazas de formación profesional es más pronunciado en los ciclos formativos de grado medio de dos de las familias profesionales con mayores perspectivas laborales: la de transporte y mantenimiento de vehículos; y la de sanidad.





En la primera, el incremento de las vacantes se acompaña de la frecuencia (62 por 100) con que las empresas señalan dificultades de cobertura, con una estimación en torno a 15.000 puestos, y de los datos que apuntan a los problemas que se derivarán de la falta de relevo generacional (solo uno de cada cuatro conductores en España es menor de 50 años), todo lo cual ha hecho de esta preocupación una de las más acusadas en el sector, visible incluso en plena crisis por el alza en los costes del combustible. Esto llevó a incluir en el acuerdo entre las organizaciones de transportistas y el MITMA de 17 de diciembre de 2021 la creación de un grupo de trabajo para analizar esta situación, y al lanzamiento de propuestas para atraer a nuevos conductores profesionales, entre ellas, facilitar la obtención del permiso de conducir en el ámbito de la formación profesional.

En la segunda, donde ya se ha explicado que el conjunto de sanidad y servicios sociales muestra en 2021 un notable incremento en las vacantes, hay que insistir en la interconexión de la oferta con la demanda internacional, con países como el Reino Unido o Alemania que promueven activamente la incorporación de personas de estas especialidades procedentes de otros países, o que presentan atractivos adicionales para el desarrollo en ellos de la carrera profesional105.

Por su parte, los ciclos formativos de grado superior que tienen mejores oportunidades laborales y que también presentan una escasez de plazas son los de las familias informática y comunicaciones, química, energía y agua, y comercio y marketing, que profundizan en los estrangulamientos visibles en las ramas más relacionadas con ellas, tanto las homónimas como la de ingeniería, que concentra las mayores dificultades de cobertura en la construcción (un 71,4 por 100 de las empresas señaló tales dificultades), aunque en este también se detectan carencias en la edificación y en las actividades especializadas.

En el sector TIC los problemas se asociarían a falta de perfiles técnicos, lo que apunta a la necesidad de impulsar la formación profesional, en general en todo el conjunto STEM. El sector TIC, que emplea unas 600.000 personas, requiere un plan de formación en habilidades digitales que consiga cerrar la creciente brecha entre oferta y demanda, en un contexto de paro mínimo de los profesionales en el sector tecnológico y una demanda creciente de profesionales cualificados. Para ello, además, las empresas demandan incrementar el número de profesionales de la formación en este campo, capaces de formar y también de prestigiar la formación profesional.

Por otra parte, cabe hacer una referencia particular al medio rural. Las actividades del sector primario, y en especial las agrarias, son centrales para sostener el tejido económico del territorio en el medio rural, como se puso de manifiesto en el Informe del CES sobre Un medio rural vivo y sostenible. En estas actividades, caracterizadas por la prevalencia de pequeñas y medianas explotaciones de carácter familiar, hay un importante contingente de mano de obra asalariada asociado a momentos puntuales en el ciclo de producción que requieren una inmediatez muy elevada en su cobertura, lo cual agudiza la gravedad de las carencias.

Como se vio en 2020, a raíz de la interrupción de los flujos de inmigración durante la pandemia, las personas extranjeras han sido determinantes en la cobertura de estos empleos temporales, entre otras cosas también por la presencia de algunas rigideces para la contratación de españolas, por la pérdida de rentas que les acarreaba el ocuparse ocasionalmente en ellos.

Además, junto con la necesidad de alcanzar una mayor productividad en las explotaciones para garantizar su supervivencia a medio plazo, la mayor demanda de calidad y eficiencia exigidas en la cadena alimentaria, y la creciente presencia de requisitos en un amplio elenco de materias relacionadas con la producción (seguridad y trazabilidad de las producciones, cuidado medioambiental y bienestar animal, entre otros) están impulsando un aumento de la demanda de empleo cualificado que muestra también dificultades de cobertura. Estas dificultades estarían especialmente asociadas a la problemática de la distribución de la población en España, que frena los flujos hacia los territorios rurales asociados a oportunidades de empleo, pero también al déficit de formación profesional, intermedia y superior en el área agraria. Todo ello, sin olvidar las barreras que pueden persistir a la movilidad geográfica en el conjunto del territorio.

104. Iván Auciello, Aitor Lacuesta y Josep Lluís Segú, «Oportunidades laborales y desajustes en la oferta y la demanda de plazas en las titulaciones de la formación profesional», Informe trimestral de la economía española, cuarto trimestre de 2021 (recuadro 6), Banco de España.

105. El National Health Service (NHS) del Reino Unido es, según los datos del World Economic Forum, el quinto empleador más grande del mundo en el sector sanitario. Y tiene una alta demanda de enfermería (https://www.consejogeneralenfermeria.org/formacion-y-empleo/empleo-en-el-extranjero/reino-unido), como consecuencia del envejecimiento de sus plantillas.

Alemania, por su parte, cifra en 40.000 personas su déficit de personal en sanidad y asistencial, y ha incorporado un visado de búsqueda de trabajo durante 6 meses que promovería la incorporación de personas recién tituladas (https://www.make-it-in-germany.com/es/trabajar-en-alemania/profesiones-demandadas/personal-asistencial).

También se están incorporando en ambos países médicos recién titulados, con un alto atractivo derivado de su sistema de formación de especialistas que, a diferencia del MIR, no requieren examen previo y no ciñen así la probabilidad de optar a la especialidad preferida en función a la puntuación alcanzada en el examen.

Gráfico R-6. Tasa de vacantes en España distribución por actividades económicas, 2019.

Cuadro R-2. Vacantes en 2021: distribución por ramas de actividad económica