A este respecto la Comisión Europea señaló en noviembre de 2021 que la tendencia hasta el segundo trimestre de 2021, aunque debería ser confirmada en los siguientes periodos, no apuntaba de momento a una pérdida de eficiencia en los mecanismos de ajuste del mercado de trabajo en el conjunto europeo100. No obstante, los datos completos de 2021 señalan una situación donde las vacantes están cobrando un ritmo todavía mayor, lo que podría traslucir ya la presencia de factores que expliquen pérdidas en esa eficiencia. Atendiendo a su evolución conjunta con el desempleo en la UE-27, y teniendo en cuenta los diferentes ritmos de ajuste de ambas variables101, los datos de esta relación, conocida como curva de Beveridge, muestran la esperable relación inversa (menos paro-más vacantes) en todo 2021, como también se observó en el periodo 2014-2019, de crecimiento de la economía. Pero la tasa de vacantes está ya por encima del pico alcanzado en 2018, y en los dos últimos trimestres, con valores de la tasa de paro similares a los que se dieron en los mismos trimestres de 2019 (en torno al 6,5 por 100), las vacantes se sitúan por encima de las que se recogieron entonces.
Por otro lado, además, las empresas en Europa expresan una percepción progresivamente mayor de las carencias de mano de obra como un factor limitante para la actividad. Los indicadores coyunturales de clima de negocio recogen en este sentido información interesante que, atendiendo a su evolución, hablan de un alza extraordinaria de las empresas preocupadas por sus necesidades de empleo, que alcanzaría ya a un 30 por 100 de estas en la construcción y en los servicios, y en torno a un 25 por 100 en la industria.
Así, aunque con una amplia variabilidad por países, probablemente derivada del distinto impacto sectorial de la pandemia sobre el empleo, que se tradujo en una mayor afectación según sus distintas especializaciones productivas, los problemas asociados a escaseces de empleo están creciendo con rapidez en toda la Unión Europea, sin que la tasa de paro prosiga una senda de descenso pronunciado. Esto hace pensar en la presencia de distintos factores que limitan la eficiencia del mercado de trabajo, tanto macro como microeconómicos.
Es importante recordar, en todo caso, que la conexión y la mayor movilidad, en especial (pero no solo) en personas jóvenes y para puestos de alta cualificación, hacen que la demanda europea, y en general la internacional, presione también la oferta española, de manera que cabe anticipar mayores carencias también en España, incluso a corto plazo. Este problema, que se ha dado en llamar fuga de talento, debe recogerse en el planteamiento de los retos para el futuro del empleo en nuestro país.
100. En las Previsiones de Otoño (Comisión Europea, European Economic Forecast, Autum 2021), cap. 4.3, pág. 53.
101. La apertura de nuevos puestos a cubrir en las empresas es más rápida que su difusión y encuentro por los candidatos adecuados en los procesos de búsqueda de empleo, y pueden intervenir además diversos factores que, incluso sin restringir las posibilidades de emparejamiento o casación, y con independencia de la eficacia de los sistemas de intermediación, prolongarían el tiempo necesario para hacer efectiva la casación y el cierre de la vacante comunicada. Esto es especialmente importante al observar datos de vacantes que se refieren a un mes típico dentro de un trimestre, pues a este periodo se remiten las encuestas nacionales de coste laboral trimestral sobre las que elabora Eurostat la estadística de vacantes.