Conflictividad laboral por huelgas
La conflictividad por huelgas ha seguido en España en las últimas cuatro décadas una tendencia de descenso continuado en el número de los conflictos, en su repercusión laboral y en su impacto económico, aun con oscilaciones importantes en algunos años. En los dos últimos años ha permanecido contenida en los niveles más bajos de la serie.
En 2021, las 606 huelgas realizadas marcaron un repunte con respecto al año anterior, que fue atípico en todos los ámbitos de las relaciones laborales, y también en lo que respecta a este tipo de
conflictividad (gráfico 14). Dicho repunte (119 huelgas más) no impidió, sin embargo, que el último año fuese el segundo de la serie histórica en el que se registró un menor número de conflictos con cese del trabajo. Así, la comparación con años
relativamente más homogéneos, y aunque no quepa calificar 2021 como un año de normalidad en la actividad económica y laboral, sigue arrojando un menor nivel de esta conflictividad respecto a la media del periodo 2015-2019 (16,1 por 100 menos).
En las huelgas de 2021 participaron 199.026 personas trabajadoras, un volumen algo mayor que en 2020 pero, de nuevo, un 15,8 por 100 menos que la media del quinquenio 2015-2019 (cuadro A-21). El impacto económico de los conflictos de 2021 fue relativamente limitado, 422.815 jornadas no trabajadas (JNT), inferior incluso a 2020 y más reducido aún respecto a la media de los cinco años anteriores (un 34,9 por 100)39. Del total de las plantillas convocadas, una de cada cuatro personas trabajadoras participó en las huelgas realizadas (el 25,2 por 100).
Por motivos de las huelgas, predominaron los conflictos no derivados de procesos de negociación colectiva, 249 huelgas que representaron 298.392 JNT, el 70,6 por 100 del total. Las derivadas de la negociación del convenio colectivo fueron 237 y supusieron 82.330 JNT (el 19 por 100). Se realizaron 49 huelgas relacionadas con motivos basados en la organización o sistemas de trabajo, o por reestructuración de empresas, a las que correspondió el 6 por 100 del total de JNT. Por otra parte, entre las huelgas de carácter no estrictamente laboral, las más frecuentes fueron conflictos motivados por el anuncio o aplicación de medidas de política económico-social, si bien solo supusieron un 1,7 por 100 del total de JNT.
A excepción del agrario, las huelgas aumentaron en todos los grandes sectores por comparación con 2020, pero, consecuentemente con la cifra total de conflictos, siguieron siendo más bajas también en todos los sectores que las correspondientes a 2019. Esto se tradujo en 296.842 JNT menos en la industria y 132.687 JNT menos en los servicios en 2021 con respecto a 2019.
39. Por su parte, las cifras de afiliados en huelga que arroja el fichero de afiliación de la Seguridad Social, que complementa a la anterior, mostraron una participación y un impacto de las huelgas de 2021 algo mayores, con un total de 204.026 personas trabajadoras y 484.535 JNT.
Conflictividad laboral
por huelgas
La conflictividad por huelgas ha seguido en España en las últimas cuatro décadas una tendencia de descenso continuado en el número de los conflictos, en su repercusión laboral y en su impacto económico, aun con oscilaciones importantes en algunos años. En los dos últimos años ha permanecido contenida en los niveles más bajos de la serie.
En 2021, las 606 huelgas realizadas marcaron un repunte con respecto al año anterior, que fue atípico en todos los ámbitos de las relaciones laborales, y también en lo que respecta a este tipo de conflictividad (gráfico 14). Dicho repunte (119 huelgas más) no impidió, sin embargo, que el último año fuese el segundo de la serie histórica en el que se registró un menor número de conflictos con cese del trabajo. Así, la comparación con años relativamente más homogéneos, y aunque no quepa calificar 2021 como un año de normalidad en la actividad económica y laboral, sigue arrojando un menor nivel de esta conflictividad respecto a la media del periodo 2015-2019 (16,1 por 100 menos).
En las huelgas de 2021 participaron 199.026 personas trabajadoras, un volumen algo mayor que en 2020 pero, de nuevo, un 15,8 por 100 menos que la media del quinquenio 2015-2019 (cuadro A-21). El impacto económico de los conflictos de 2021 fue relativamente limitado, 422.815 jornadas no trabajadas (JNT), inferior incluso a 2020 y más reducido aún respecto a la media de los cinco años anteriores (un 34,9 por 100)39. Del total de las plantillas convocadas, una de cada cuatro personas trabajadoras participó en las huelgas realizadas (el 25,2 por 100).
Por motivos de las huelgas, predominaron los conflictos no derivados de procesos de negociación colectiva, 249 huelgas que representaron 298.392 JNT, el 70,6 por 100 del total. Las derivadas de la negociación del convenio colectivo fueron 237 y supusieron 82.330 JNT (el 19 por 100). Se realizaron 49 huelgas relacionadas con motivos basados en la organización o sistemas de trabajo, o por reestructuración de empresas, a las que correspondió el 6 por 100 del total de JNT. Por otra parte, entre las huelgas de carácter no estrictamente laboral, las más frecuentes fueron conflictos motivados por el anuncio o aplicación de medidas de política económico-social, si bien solo supusieron un 1,7 por 100 del total de JNT.
A excepción del agrario, las huelgas aumentaron en todos los grandes sectores por comparación con 2020, pero, consecuentemente con la cifra total de conflictos, siguieron siendo más bajas también en todos los sectores que las correspondientes a 2019. Esto se tradujo en 296.842 JNT menos en la industria y 132.687 JNT menos en los servicios en 2021 con respecto a 2019.
39. Por su parte, las cifras de afiliados en huelga que arroja el fichero de afiliación de la Seguridad Social, que complementa a la anterior, mostraron una participación y un impacto de las huelgas de 2021 algo mayores, con un total de 204.026 personas trabajadoras y 484.535 JNT.