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Balance de actuaciones en 2021

La valoración de las PAE en términos de resultados e impacto de sus actuaciones resulta clave para apreciar su efectividad y comprobar si el esfuerzo aplicado tiene un efecto positivo sobre la inserción laboral y la mejora de la empleabilidad. No obstante, los indicadores disponibles solo ofrecen información de realización o de resultados sobre los participantes concretos y no de impacto y, por tanto, no es posible determinar si estos son o no positivos. Además, el estudio de los datos de 2021 debe realizarse con cautela ya que fue un año de tránsito en el que la pandemia todavía no permitía desarrollar actuaciones de forma normalizada.

A pesar de que durante la pandemia, los SPE se habían enfrentado a numerosas dificultades en el desempeño de su trabajo, entre 2020 y 2021 proporcionaron servicios de diagnóstico personalizados para el empleo a más de 3,6 millones de personas, de las que aproximadamente la mitad se emplearon en el plazo de un año27. A su vez, 720.000 personas demandantes de empleo fueron contratadas para puestos vacantes captados por los SPE.

Durante 2021 se registraron 243.031 contratos bonificados, mayoritariamente temporales (principalmente por interinidad), y dirigidos a personas con discapacidad y mujeres que concentraron el grueso de beneficiarios (cuadro A-17). El esquema de bonificaciones existente, como ya se ha señalado, tiene una eficacia limitada, estando a la espera de una reforma que focalice la atención en determinados colectivos.




En 2021 acabó la vigencia del Plan de choque por el empleo joven 2019-2021. El Informe final del proyecto elaborado por el SEPE señala que el grado de implementación fue elevado, pero ello solo respondía a que todas las medidas se implementaron en al menos una comunidad autónoma y no a resultados concretos del Plan en términos de impacto (tasas de inserción), dado que el Informe solo recoge resultados de proceso y buenas prácticas aplicadas (recuadro 3). Destacan, no obstante, los esfuerzos conjuntos de administraciones e interlocutores sociales para articular bajo un marco de colaboración las actuaciones en torno a un mismo objetivo estratégico (reducir el desempleo juvenil).




Asimismo, los resultados de la Garantía Juvenil durante 2021 mantuvieron la tendencia descendente de los últimos años, a la espera del nuevo diseño recogido en la Garantía Juvenil Plus. En el conjunto del año se presentaron 152.299 solicitudes nuevas, de las que se aprobaron el 93 por 100. Desde su puesta en marcha y hasta marzo de 2022, se han inscrito más de 2 millones de personas en el programa (gráfico A-3).



En 2021, finalizó también el Plan Reincorpora-t. El Informe final elaborado por el SEPE señaló como ya había ocurrido con el Plan de choque por el empleo joven, un grado de implementación elevado28, que solo respondía a su implementación en las comunidades autónomas y no a los impactos del plan. Entre las medidas destacadas estaban las medidas de refuerzo de la orientación, colaboración con los servicios sociales, formación con compromiso de contratación, información sobre certificados de profesionalidad, formación en competencias digitales o refuerzo de la cualificación en sectores de interés, fomento de los contratos reservados en centros especiales de empleo, contratación para actividades de interés preferente, promoción del autoempleo y modernización de estructuras organizativas y modalidades de atención. El Informe recogía conclusiones y recomendaciones similares a las planteadas en el Plan de choque por el empleo joven, aunque señalaba la necesidad de extender en este ámbito el aprendizaje mutuo (experiencias y buenas prácticas) a otros organismos involucrados, más allá del SNE.

Respecto a la formación profesional para el empleo, una vez superados los peores momentos de la pandemia, recuperó en 2021 los niveles de años previos, destacando el impulso digital en las modalidades para impartir formación —videoconferencia, aulas virtuales y aplicaciones móviles— y la orientación de los contenidos, tanto hacia formación en competencias digitales en un contexto de incremento extraordinario del teletrabajo como a la prevención de riesgos laborales para asegurar la protección ante la pandemia en los entornos laborales. Las 322.767 empresas participantes (10 por 100 del total) impartieron formación a casi 5 millones de participantes (cuadro A-18 y cuadro A-19). En cuanto a la formación de ámbito estatal dirigida prioritariamente a trabajadores ocupados, en 2021 participaron 393.723 personas en planes de formación, en su mayoría de alcance sectorial o transversal de convocatoria anual y, en menor medida, en los tres programas específicos vigentes, en dialogo social y negociación colectiva, en competencias profesionales relacionadas con los cambios tecnológicos y la transformación digital y en el plan específico diseñado para el sector turístico29. Finalmente, en la formación de oferta dirigida a los desempleados, los últimos datos disponibles, referidos a 2020 indican que se formaron 92.922 (55 por 100 mujeres).

27. Ministerio de Trabajo y Economía Social, Plan Anual de Política de Empleo 2022.

28. SEPE, Plan Reincorpora-t 2019-2021, Informe final del proyecto, octubre de 2021.

29. FUNDAE, Series estadísticas de realización de la formación, 2021.

Cuadro A-17. Contratos acogidos a medidas de fomento de la contratación, 2021

Recuadro 3. Valoración del Plan de choque por el empleo joven 2019-2021

Gráfico A-3. Inscripción en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil

Balance de actuaciones en 2021

La valoración de las PAE en términos de resultados e impacto de sus actuaciones resulta clave para apreciar su efectividad y comprobar si el esfuerzo aplicado tiene un efecto positivo sobre la inserción laboral y la mejora de la empleabilidad. No obstante, los indicadores disponibles solo ofrecen información de realización o de resultados sobre los participantes concretos y no de impacto y, por tanto, no es posible determinar si estos son o no positivos. Además, el estudio de los datos de 2021 debe realizarse con cautela ya que fue un año de tránsito en el que la pandemia todavía no permitía desarrollar actuaciones de forma normalizada.

A pesar de que durante la pandemia, los SPE se habían enfrentado a numerosas dificultades en el desempeño de su trabajo, entre 2020 y 2021 proporcionaron servicios de diagnóstico personalizados para el empleo a más de 3,6 millones de personas, de las que aproximadamente la mitad se emplearon en el plazo de un año27. A su vez, 720.000 personas demandantes de empleo fueron contratadas para puestos vacantes captados por los SPE.

Durante 2021 se registraron 243.031 contratos bonificados, mayoritariamente temporales (principalmente por interinidad), y dirigidos a personas con discapacidad y mujeres que concentraron el grueso de beneficiarios (cuadro A-17). El esquema de bonificaciones existente, como ya se ha señalado, tiene una eficacia limitada, estando a la espera de una reforma que focalice la atención en determinados colectivos.





En 2021 acabó la vigencia del Plan de choque por el empleo joven 2019-2021. El Informe final del proyecto elaborado por el SEPE señala que el grado de implementación fue elevado, pero ello solo respondía a que todas las medidas se implementaron en al menos una comunidad autónoma y no a resultados concretos del Plan en términos de impacto (tasas de inserción), dado que el Informe solo recoge resultados de proceso y buenas prácticas aplicadas (recuadro 3). Destacan, no obstante, los esfuerzos conjuntos de administraciones e interlocutores sociales para articular bajo un marco de colaboración las actuaciones en torno a un mismo objetivo estratégico (reducir el desempleo juvenil).





Asimismo, los resultados de la Garantía Juvenil durante 2021 mantuvieron la tendencia descendente de los últimos años, a la espera del nuevo diseño recogido en la Garantía Juvenil Plus. En el conjunto del año se presentaron 152.299 solicitudes nuevas, de las que se aprobaron el 93 por 100. Desde su puesta en marcha y hasta marzo de 2022, se han inscrito más de 2 millones de personas en el programa (gráfico A-3).




En 2021, finalizó también el Plan Reincorpora-t. El Informe final elaborado por el SEPE señaló como ya había ocurrido con el Plan de choque por el empleo joven, un grado de implementación elevado28, que solo respondía a su implementación en las comunidades autónomas y no a los impactos del plan. Entre las medidas destacadas estaban las medidas de refuerzo de la orientación, colaboración con los servicios sociales, formación con compromiso de contratación, información sobre certificados de profesionalidad, formación en competencias digitales o refuerzo de la cualificación en sectores de interés, fomento de los contratos reservados en centros especiales de empleo, contratación para actividades de interés preferente, promoción del autoempleo y modernización de estructuras organizativas y modalidades de atención. El Informe recogía conclusiones y recomendaciones similares a las planteadas en el Plan de choque por el empleo joven, aunque señalaba la necesidad de extender en este ámbito el aprendizaje mutuo (experiencias y buenas prácticas) a otros organismos involucrados, más allá del SNE.

Respecto a la formación profesional para el empleo, una vez superados los peores momentos de la pandemia, recuperó en 2021 los niveles de años previos, destacando el impulso digital en las modalidades para impartir formación —videoconferencia, aulas virtuales y aplicaciones móviles— y la orientación de los contenidos, tanto hacia formación en competencias digitales en un contexto de incremento extraordinario del teletrabajo como a la prevención de riesgos laborales para asegurar la protección ante la pandemia en los entornos laborales. Las 322.767 empresas participantes (10 por 100 del total) impartieron formación a casi 5 millones de participantes (cuadro A-19) y (cuadro A-18). En cuanto a la formación de ámbito estatal dirigida prioritariamente a trabajadores ocupados, en 2021 participaron 393.723 personas en planes de formación, en su mayoría de alcance sectorial o transversal de convocatoria anual y, en menor medida, en los tres programas específicos vigentes, en dialogo social y negociación colectiva, en competencias profesionales relacionadas con los cambios tecnológicos y la transformación digital y en el plan específico diseñado para el sector turístico 29. Finalmente, en la formación de oferta dirigida a los desempleados, los últimos datos disponibles, referidos a 2020 indican que se formaron 92.922 (55 por 100 mujeres).

27. Ministerio de Trabajo y Economía Social, Plan Anual de Política de Empleo 2022.

28. SEPE, Plan Reincorpora-t 2019-2021, Informe final del proyecto, octubre de 2021.

Cuadro A-17. Contratos acogidos a medidas de fomento de la contratación, 2021

Recuadro 3. Valoración del Plan de choque por el empleo joven 2019-2021

Gráfico A-3. Inscripción en el Sistema nacional de Garantía Juvenil