La guerra en Ucrania ralentiza la recuperación del tejido empresarial
A lo largo de 2021, según la Encuesta del Banco de España sobre la Actividad Económica (EBEA), que recoge la opinión de las empresas sobre la situación económica, la incertidumbre asociada a la pandemia y la debilidad de la demanda fueron perdiendo peso entre los condicionantes de la actividad empresarial a favor de los problemas de oferta relacionados con los cuellos de botella en los suministros, en particular de componentes electrónicos, con el encarecimiento del precio de los inputs y la disponibilidad de mano de obra (gráfico 10). A medida que se avanzaba en la mejora de la situación económica, instrumentos como los ERTE o los préstamos del ICO, todavía muy presentes durante el año, fueron perdiendo importancia paulatinamente como determinantes de la actividad empresarial.
Lejos quedaban las ayudas directas que se aprobaron en marzo de 2021 (Real Decreto-ley 5/2021), para evitar que la persistencia de la crisis y el consiguiente deterioro de los balances empresariales pudieran lastrar la recuperación y la creación de empleo previstas para la segunda mitad del año.
De hecho, unos meses más tarde, la puesta en marcha del PRTR en junio insufló un cierto optimismo en las expectativas empresariales —a pesar de que, finalmente, su ejecución en 2021 quedara por debajo de lo esperado—. En este marco, se aprobó, además, una triada de normas con el objetivo de mejorar el entorno empresarial y fomentar el ecosistema emprendedor, todas ellas fueron objeto de Dictamen del CES51.
Para el conjunto del año, se registró un aumento significativo de la actividad y de los beneficios empresariales, aunque frenaron al final del ejercicio en las empresas más expuestas al aumento del coste de la energía. Como señala el Banco de España52: «los niveles de rentabilidad media se elevaron notablemente respecto a 2020, pero se mantuvieron por debajo de los niveles previos a la pandemia» y mejoraron las ratios medias de endeudamiento sobre activo.
Sin embargo, el año se cerró con riesgos latentes en el camino hacia la recuperación empresarial. En concreto, los sectores más golpeados por la crisis como la hostelería o el ocio, a pesar de la mejoría de 2021, seguían mostrando una elevada vulnerabilidad financiera53.
Por otro lado, las dificultades para obtener suministros de los proveedores habituales se tradujeron en un aumento de los costes, que sumados al encarecimiento de los productos energéticos, sobre todo a finales de año, presionarían al alza los precios de los consumos intermedios. De hecho, según la información procedente de la Central de Balances, los márgenes comerciales de los sectores más expuestos al aumento del coste de la energía se redujeron en 2021, sobre todo en el cuarto trimestre.
El deterioro de las perspectivas económicas como consecuencia del conflicto en Ucrania ha añadido incertidumbre al ritmo de recuperación de la actividad productiva. Durante las primeras semanas de guerra, las presiones inflacionistas se agravaron considerablemente. Cuatro de cada diez empresas españolas declararon en la EBEA haber trasladado estas tensiones a sus propios precios aunque en menor medida que el aumento de los costes, indicando una reducción de los márgenes empresariales.
Asimismo, ante el rápido deterioro de la tesorería de algunos sectores, y amparado por un nuevo marco temporal para las ayudas a empresas en la Unión Europea54, el plan de respuesta a la guerra (Real Decreto-ley 6/2022) incluyó una nueva línea de avales públicos por un total de 10.000 millones de euros, destinada a facilitar la concesión de financiación a empresas y autónomos y garantizar su liquidez. Además, flexibilizó los requisitos de acceso para solicitar una extensión de los plazos de vencimiento y de carencia o suspensión temporal de cuotas de los créditos ICO.
Este nuevo shock de oferta añade un alto grado de incertidumbre sobre la evolución de la actividad económica que afecta a las expectativas empresariales en un momento en el que la inversión corporativa resulta esencial para la ejecución del PRTR. La EBEA manifestaba el interés de las empresas de emprender nuevas medidas de inversión tecnológica, de desarrollo de nuevos mercados, productos o canales de ventas, de acceder a las convocatorias de los fondos NGEU; sin embargo, el conflicto bélico ha supuesto un retroceso en esas intenciones (gráfico 10).
51. Dictamen CES 8/2021 sobre el Anteproyecto de Ley de Creación y crecimiento de empresas, Dictamen CES 9/2021 sobre el Anteproyecto de Ley de Reforma del texto refundido de la Ley Concursal, Dictamen CES 10/2021 sobre el Anteproyecto de Ley de Fomento del ecosistema de las empresas emergentes.
52. Menéndez, A. y Mulino, M., «Resultado de las empresas no financieras hasta el cuarto trimestre de 2021», Boletín económico 1/2022, Banco de España, 2022.
53. Menéndez, A. y Mulino, M., op. cit.
54. El 23 de marzo de 2022 la Comisión Europea aprobó un Marco Temporal relativo a las medidas de ayuda estatal destinadas a respaldar la economía tras la agresión contra Ucrania por parte de Rusia (2022/C 131 I/01).
La guerra en Ucrania
ralentiza la recuperación del tejido empresarial
A lo largo de 2021, según la Encuesta del Banco de España sobre la Actividad Económica (EBEA), que recoge la opinión de las empresas sobre la situación económica, la incertidumbre asociada a la pandemia y la debilidad de la demanda fueron perdiendo peso entre los condicionantes de la actividad empresarial a favor de los problemas de oferta relacionados con los cuellos de botella en los suministros, en particular de componentes electrónicos, con el encarecimiento del precio de los inputs y la disponibilidad de mano de obra (gráfico 10). A medida que se avanzaba en la mejora de la situación económica, instrumentos como los ERTE o los préstamos del ICO, todavía muy presentes durante el año, fueron perdiendo importancia paulatinamente como determinantes de la actividad empresarial.
Lejos quedaban las ayudas directas que se aprobaron en marzo de 2021 (Real Decreto-ley 5/2021), para evitar que la persistencia de la crisis y el consiguiente deterioro de los balances empresariales pudieran lastrar la recuperación y la creación de empleo previstas para la segunda mitad del año.
De hecho, unos meses más tarde, la puesta en marcha del PRTR en junio insufló un cierto optimismo en las expectativas empresariales —a pesar de que, finalmente, su ejecución en 2021 quedara por debajo de lo esperado—. En este marco, se aprobó, además, una triada de normas con el objetivo de mejorar el entorno empresarial y fomentar el ecosistema emprendedor, todas ellas fueron objeto de Dictamen del CES51.
Para el conjunto del año, se registró un aumento significativo de la actividad y de los beneficios empresariales, aunque frenaron al final del ejercicio en las empresas más expuestas al aumento del coste de la energía. Como señala el Banco de España52: «los niveles de rentabilidad media se elevaron notablemente respecto a 2020, pero se mantuvieron por debajo de los niveles previos a la pandemia» y mejoraron las ratios medias de endeudamiento sobre activo.
Sin embargo, el año se cerró con riesgos latentes en el camino hacia la recuperación empresarial. En concreto, los sectores más golpeados por la crisis como la hostelería o el ocio, a pesar de la mejoría de 2021, seguían mostrando una elevada vulnerabilidad financiera53.
Por otro lado, las dificultades para obtener suministros de los proveedores habituales se tradujeron en un aumento de los costes, que sumados al encarecimiento de los productos energéticos, sobre todo a finales de año, presionarían al alza los precios de los consumos intermedios. De hecho, según la información procedente de la Central de Balances, los márgenes comerciales de los sectores más expuestos al aumento del coste de la energía se redujeron en 2021, sobre todo en el cuarto trimestre.
El deterioro de las perspectivas económicas como consecuencia del conflicto en Ucrania ha añadido incertidumbre al ritmo de recuperación de la actividad productiva. Durante las primeras semanas de guerra, las presiones inflacionistas se agravaron considerablemente. Cuatro de cada diez empresas españolas declararon en la EBEA haber trasladado estas tensiones a sus propios precios aunque en menor medida que el aumento de los costes, indicando una reducción de los márgenes empresariales.
Asimismo, ante el rápido deterioro de la tesorería de algunos sectores, y amparado por un nuevo marco temporal para las ayudas a empresas en la Unión Europea54, el plan de respuesta a la guerra (Real Decreto-ley 6/2022) incluyó una nueva línea de avales públicos por un total de 10.000 millones de euros, destinada a facilitar la concesión de financiación a empresas y autónomos y garantizar su liquidez. Además, flexibilizó los requisitos de acceso para solicitar una extensión de los plazos de vencimiento y de carencia o suspensión temporal de cuotas de los créditos ICO.
Este nuevo shock de oferta añade un alto grado de incertidumbre sobre la evolución de la actividad económica que afecta a las expectativas empresariales en un momento en el que la inversión corporativa resulta esencial para la ejecución del PRTR. La EBEA manifestaba el interés de las empresas de emprender nuevas medidas de inversión tecnológica, de desarrollo de nuevos mercados, productos o canales de ventas, de acceder a las convocatorias de los fondos NGEU; sin embargo, el conflicto bélico ha supuesto un retroceso en esas intenciones (gráfico 10).
51. Dictamen CES 8/2021 sobre el Anteproyecto de Ley de Creación y crecimiento de empresas, Dictamen CES 9/2021 sobre el Anteproyecto de Ley de Reforma del texto refundido de la Ley Concursal, Dictamen CES 10/2021 sobre el Anteproyecto de Ley de Fomento del ecosistema de las empresas emergentes.
52. Menéndez, A. y Mulino, M., «Resultado de las empresas no financieras hasta el cuarto trimestre de 2021», Boletín económico 1/2022, Banco de España, 2022.
53. Menéndez, A. y Mulino, M., op. cit.
54. El 23 de marzo de 2022 la Comisión Europea aprobó un Marco Temporal relativo a las medidas de ayuda estatal destinadas a respaldar la economía tras la agresión contra Ucrania por parte de Rusia (2022/C 131 I/01).