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Débil recuperación de los servicios

Finalmente, el VAB del sector servicios aumentó un 6,0 por 100, pero no logró alcanzar el nivel de 2019. De hecho, el avance de dos dígitos de la rama de Comercio, la de mayor peso dentro del sector, no consiguió compensar el fuerte retroceso de 2020, cuando se esperaba que el ahorro acumulado empujara fuertemente al alza a la distribución comercial en 2021; aunque sí lo hizo en el caso particular de las ventas de equipamiento del hogar. Por modo de distribución, se confirma que las pequeñas cadenas comerciales fueron las más perjudicadas por la pandemia, mientras que las grandes cadenas lograron sortearla con éxito.

Por su parte, los servicios prestados por las Administraciones públicas, la educación y la sanidad, tras mantener prácticamente inalterada su producción en 2020, registraron un aumento del 3,1 por 100 en 2021, subrayando su importancia para enfrentar la recuperación tras la pandemia y para el bienestar de la ciudadanía. Los servicios financieros y los inmobiliarios, que fueron los únicos que habían crecido en 2020, volvieron a avanzar en 2021; y el VAB de los servicios artísticos y recreativos, que junto al comercio fueron las ramas que más sufrieron el primer año de pandemia por su elevado grado de interacción social, recuperó tasas positivas de crecimiento, aunque fueron las más débiles de todo el conjunto del sector terciario.

El turismo comenzó el ejercicio afectado por la variante delta del COVID-19 y la distinta evolución de la situación sanitaria tanto en España como en sus principales mercados emisores. Se recuperó considerablemente en los meses centrales del año gracias al buen resultado de la campaña de vacunación, la introducción del pasaporte COVID y la retirada de la mayor parte de las medidas de contención. Durante el año 2021, visitaron España 31,1 millones de turistas, un 64,4 por 100 más que en 2020, pero aún lejos de los 83,7 millones de 2019. El turismo internacional fue liderado por los países europeos que habían implementado el certificado COVID digital. Francia, Alemania y Reino Unido fueron los principales emisores, y Baleares fue la comunidad autónoma más visitada, seguida de Cataluña y Canarias. Por su parte, el turismo doméstico alcanzó y superó el nivel previo a la pandemia, fruto, en parte, de la sustitución de destinos internacionales por otros más cercanos. No obstante, el crecimiento del sector se amortiguó a finales de 2021 por la aparición de la variante ómicron, aunque el refuerzo de la vacunación y la menor presión sobre el sistema sanitario suavizaron su impacto sobre la actividad.

La reactivación del turismo mejoró las perspectivas para los servicios de transporte, sobre todo el de pasajeros, tras el duro golpe sufrido en 2020, aunque la recuperación tampoco fue completa por la desconfianza generada por la nueva variante. En todo caso, cabe subrayar las diferencias, al igual que sucedió en 2020, entre el comportamiento del servicio de transporte a pasajeros, sobre todo el aéreo, que mostró un débil crecimiento, y el de otras actividades como la logística y las actividades postales y de correos, que continuó revelando una favorable evolución al alza. Sin embargo, la subida del precio de los carburantes a lo largo del año, acelerada en los primeros meses de 2022, impactó negativamente sobre la rentabilidad del conjunto de la actividad, sobre todo en el segmento con mayor dificultad estructural para trasladar ese aumento de costes a la clientela.

De hecho, los efectos de la guerra en Ucrania añaden incertidumbre sobre la evolución a medio plazo del sector transporte, en particular de viajeros, y el turístico, cuando se esperaba que durante 2022 se acelerara la vuelta a la normalidad en ambas actividades.

Débil recuperación de los servicios

Finalmente, el VAB del sector servicios aumentó un 6,0 por 100, pero no logró alcanzar el nivel de 2019. De hecho, el avance de dos dígitos de la rama de Comercio, la de mayor peso dentro del sector, no consiguió compensar el fuerte retroceso de 2020, cuando se esperaba que el ahorro acumulado empujara fuertemente al alza a la distribución comercial en 2021; aunque sí lo hizo en el caso particular de las ventas de equipamiento del hogar. Por modo de distribución, se confirma que las pequeñas cadenas comerciales fueron las más perjudicadas por la pandemia, mientras que las grandes cadenas lograron sortearla con éxito.

Por su parte, los servicios prestados por las Administraciones públicas, la educación y la sanidad, tras mantener prácticamente inalterada su producción en 2020, registraron un aumento del 3,1 por 100 en 2021, subrayando su importancia para enfrentar la recuperación tras la pandemia y para el bienestar de la ciudadanía. Los servicios financieros y los inmobiliarios, que fueron los únicos que habían crecido en 2020, volvieron a avanzar en 2021; y el VAB de los servicios artísticos y recreativos, que junto al comercio fueron las ramas que más sufrieron el primer año de pandemia por su elevado grado de interacción social, recuperó tasas positivas de crecimiento, aunque fueron las más débiles de todo el conjunto del sector terciario.

El turismo comenzó el ejercicio afectado por la variante delta del COVID-19 y la distinta evolución de la situación sanitaria tanto en España como en sus principales mercados emisores. Se recuperó considerablemente en los meses centrales del año gracias al buen resultado de la campaña de vacunación, la introducción del pasaporte COVID y la retirada de la mayor parte de las medidas de contención. Durante el año 2021, visitaron España 31,1 millones de turistas, un 64,4 por 100 más que en 2020, pero aún lejos de los 83,7 millones de 2019. El turismo internacional fue liderado por los países europeos que habían implementado el certificado COVID digital. Francia, Alemania y Reino Unido fueron los principales emisores, y Baleares fue la comunidad autónoma más visitada, seguida de Cataluña y Canarias. Por su parte, el turismo doméstico alcanzó y superó el nivel previo a la pandemia, fruto, en parte, de la sustitución de destinos internacionales por otros más cercanos. No obstante, el crecimiento del sector se amortiguó a finales de 2021 por la aparición de la variante ómicron, aunque el refuerzo de la vacunación y la menor presión sobre el sistema sanitario suavizaron su impacto sobre la actividad.

La reactivación del turismo mejoró las perspectivas para los servicios de transporte, sobre todo el de pasajeros, tras el duro golpe sufrido en 2020, aunque la recuperación tampoco fue completa por la desconfianza generada por la nueva variante. En todo caso, cabe subrayar las diferencias, al igual que sucedió en 2020, entre el comportamiento del servicio de transporte a pasajeros, sobre todo el aéreo, que mostró un débil crecimiento, y el de otras actividades como la logística y las actividades postales y de correos, que continuó revelando una favorable evolución al alza. Sin embargo, la subida del precio de los carburantes a lo largo del año, acelerada en los primeros meses de 2022, impactó negativamente sobre la rentabilidad del conjunto de la actividad, sobre todo en el segmento con mayor dificultad estructural para trasladar ese aumento de costes a la clientela.

De hecho, los efectos de la guerra en Ucrania añaden incertidumbre sobre la evolución a medio plazo del sector transporte, en particular de viajeros, y el turístico, cuando se esperaba que durante 2022 se acelerara la vuelta a la normalidad en ambas actividades.