España creció por debajo de la media de la Unión Europea
Después de haber sido el país de la Unión Europea cuyo PIB cayó más en 2020, y a pesar de que la Comisión situaba a la economía española en sus previsiones de primavera de 2021 como la más dinámica de toda la Unión, el crecimiento se situó finalmente tres décimas por debajo de la media comunitaria, con diferencias significativas respecto a los avances de Francia o Italia. Además, de todos los Estados miembros, el PIB de España es el que más lejos se sitúa de su nivel prepandemia.
Entre las razones que contribuyen a explicar la divergencia entre el crecimiento de España y la media comunitaria se encuentra el menor impulso en España de la política fiscal, que aun siendo evidente su contribución a la mejora de la situación económica y del empleo, como se señaló anteriormente, habría sido menos ambiciosa que en otras economías europeas. Además, el mayor incremento de precios en España infligió una mayor pérdida de poder adquisitivo de los hogares y un incremento superior de costes para las empresas.
España creció por debajo
de la media de la Unión
Europea
Después de haber sido el país de la Unión Europea cuyo PIB cayó más en 2020, y a pesar de que la Comisión situaba a la economía española en sus previsiones de primavera de 2021 como la más dinámica de toda la Unión, el crecimiento se situó finalmente tres décimas por debajo de la media comunitaria, con diferencias significativas respecto a los avances de Francia o Italia. Además, de todos los Estados miembros, el PIB de España es el que más lejos se sitúa de su nivel prepandemia.
Entre las razones que contribuyen a explicar la divergencia entre el crecimiento de España y la media comunitaria se encuentra el menor impulso en España de la política fiscal, que aun siendo evidente su contribución a la mejora de la situación económica y del empleo, como se señaló anteriormente, habría sido menos ambiciosa que en otras economías europeas. Además, el mayor incremento de precios en España infligió una mayor pérdida de poder adquisitivo de los hogares y un incremento superior de costes para las empresas.