IMPACTOS ECONÓMICOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Riesgos físicos:
Por el lado de la oferta: resultado de alteraciones en el proceso productivo, el deterioro del capital físico, la menor productividad de algunos sectores y las posibles consecuencias sobre la demografía empresarial.
Por el lado de la demanda: la incertidumbre respecto al impacto sobre el empleo, la inflación o la riqueza condiciona las decisiones de consumo e inversión de hogares y empresas.
Riesgos de transición
Efectos negativos sobre el poder adquisitivo de los hogares, la rentabilidad de las empresas, la estabilidad de los mercados financieros o las finanzas públicas.
Impacto sobre la dinámica de actividad, el empleo, los precios y el crédito
| Mayor incidencia de los riesgos físicos | Primario |
Hará frente a graves pérdidas en agricultura y ganadería por sequía recurrente y en pesca y acuicultura por cambios de temperatura, acidificacion y desoxigenación de las aguas marinas. Menos absorción de CO2 de suelos y océanos. Necesidad de impulsar también su papel mitigador. |
| Turismo |
Adaptación necesaria por la degradación de los recursos naturales, el deterioro de infraestructuras clave o los cambios en la oferta y la demanda turística, con especial incidencia en los destinos de litoral y nieve. Además debe integrar la sostenibilidad ambiental y social en los modelos de negocio |
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| Construcción |
Será impulsado por el impacto del cambio climático sobre las infraestructuras físicas y la necesidad de adaptación de las edificaciones. |
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| Más afectados por el reto de la descarbonización | Transporte |
Sufrirá interrupciones por eventos meteorológicos extremos y cuellos de botella por sequías, con consecuencias para el resto de actividades. En mitigación, no existe solución única por heterogenidad entre modos, servicios, estructura de mercado o tamaño empresarial. Se enfrenta a la renovación de la flota, a la futura brecha de precios entre combustibles convencionales y los menos intensivos en carbono y al lento despliegue de las infraestructuras de los biocombustibles y los renovables de origen no biológico. |
| Industria |
Los riesgos climáticos pueden producir daños físicos en las instalaciones, interrupciones en las cadenas de suministro o por menor disponibilidad de ciertos recursos —como el agua—, o cambios en las condiciones de producción —por ejemplo, mayores necesidades de refrigeración—. Pero el mayor reto lo tiene en la reducción de emisiones, la mejora de la eficiencia energética, el uso más intensivo de energías renovables y la integración de la economía circular en la producción, para descarbonizar su actividad y favorecer su competitividad. |
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| Energía |
Los impactos más relevantes están asociados a la menor disponibilidad de agua, que afecta a la producción hidroeléctrica y al potencial uso de la biomasa como fuente de energía y a cambios de la demanda energética, tanto en cantidad como en patrones temporales. La descarbonización de la economía se apoya en una creciente producción renovable y en la electrificación de la actividad económica. En el sector eléctrico se enfrenta a importantes desafíos, destacando la necesidad de impulsar el almacenamiento, la inversión en redes, la revisión del modelo de incentivos en un nuevo entorno macroeconómico y la estabilidad regulatoria. |
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| Tractores de la descarbonización | TIC |
Es tractor de las estrategias de adaptación del resto gracias a que facilita el acceso a la información, la gestión de los datos, la prediccion y las aplicaciones de inteligencia artificial —por ejemplo, facilita la implementación de sistemas de alerta temprana y las operaciones de mantenimiento predictivo—. Por ello, debe también reducir su vulnerabilidad física a los cambios climáticos. Además debe asumir e integrar el reto de la descarbonización en sus desarrollos futuros, muchos altamente intensivos en energía. |
| Financiero |
Los riesgos climáticos impactan en la cartera de activos y pasivos del sector financiero (se estima que un 15 por 100 de la cartera está sujeta a riesgos físicos y cerca del 80 por 100 a riesgos de transición). Por ello, es necesario que las entidades mejoren su capacidad para medir, evaluar y anticipar el grado de exposición a estos riesgos y los incorporen a su estrategia de negocio, lo que reforzará su papel tractor en la transición energética |
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| I+D+i |
La investigación científica y el desarrollo y puesta en marcha de procesos de innovación tecnológica constituyen pilares básicos para la adaptación al cambio climático y su mitigación. Para potenciar su carácter tractor, la I+D+i debe superar las debilidades a las se enfrenta en España: bajos niveles de inversión pública y privada, la insuficiente coordinación en innovación entre Administraciones, la limitada absorción innovadora por parte de la pequeña empresa o la oferta insuficiente de capacidades relacionadas con la innovación. |
CONCLUSIÓN
Dado el necesario enfoque de abajo a arriba, las políticas para hacer frente al cambio climático en España deben tener en cuenta la distribución competencial entre las Administraciones, el diferente contexto socioeconómico, el reto demográfico, las posibilidades tecnológicas y las limitaciones que suponen las brechas digitales
Tanto la adaptación al cambio climático como su mitigación necesitan una mayor coordinación entre todos los niveles de la Administración y de la colaboración entre el sector público y privado para el diseño de estrategias conjuntas de lucha contra el cambio climático. Y, por supuesto, contar con la participación de los agentes económicos y sociales, ya que los desafíos se redoblan en sus vertientes de mercado de trabajo y cohesión social.