14/01/2026
percepción es menor por lo que hace a su traducción en mejora de las condiciones laborales, asunción de nuevas funciones o acceso a nuevos puestos. Resulta significativo que las mujeres reporten impactos inferiores en todas las dimensiones, lo que refuerza la necesidad de acciones específicas dirigidas a corregir este déficit. Por su parte, la percepción de las empresas es más positiva cuanto mayor es el tamaño de la empresa. Dentro de las dimensiones analizadas, el impacto de la formación en términos de acceso a nuevos mercados es el más bajo.
El reporte de las personas trabajadoras acogidas a permisos individuales de formación (PIF) es positivo y significativamente mayor al de la formación programada, en buena lógica con el hecho de que, al recaer la iniciativa del permiso en la propia persona trabajadora, previo acuerdo de la empresa, se presupone una mayor adecuación a las necesidades e intereses de aquella. Los mayores niveles de satisfacción se producen entre las personas con un nivel educativo más alto y empleadas en empresas de menor tamaño.
Lamentablemente, no hay datos sobre el impacto de los PIF percibido por las empresas. Aunque el permiso no tiene la obligación de responder a las necesidades organizativas ni estar conectado con la actividad de la empresa, sería importante disponer de esta información, puesto que la adquisición de nuevas cualificaciones por parte de una persona trabajadora tras el PIF probablemente también impacta positivamente sobre la empresa, en una relación mutuamente beneficiosa.
En la formación subvencionada los impactos reportados por las personas ocupadas son más modestos que en las modalidades anteriores. La percepción es relativamente más positiva en la propia organización del trabajo (esto es, en la posibilidad de aplicar habilidades y conocimientos, y en el mejor desempeño de funciones). Para las personas desempleadas los mejores resultados, siempre dentro de registros bajos, tienen que ver con una búsqueda más activa (aumenta la intensidad de la búsqueda), eficiente (mayor ajuste del perfil a lo requerido por las empresas) y con mayor motivación (percepción de que la formación ayudará a la inserción, mayor confianza y autoestima). El valor más bajo se produce, precisamente, en la atribución de la inserción a la formación cursada.
14/01/2026
A lo largo de 2024 y 2025 se publicaron los resultados de las evaluaciones más recientes de la formación para el empleo llevadas a cabo por FUNDAE que, además de ofrecer información sobre el alcance y ejecución de los programas, aproximan el impacto de las acciones formativas, a través del porcentaje de participantes (personas trabajadoras y empresas) que manifiestan acuerdo sobre su efecto positivo en distintas dimensiones.
Las personas empleadas que han recibido formación por parte de las empresas (formación bonificada) otorgan las valoraciones más elevadas en cuanto al impacto sobre el desarrollo personal y la mejora en la realización del trabajo. En cambio, la percepción es menor por lo que hace a su traducción en mejora de las condiciones laborales, asunción de nuevas funciones o acceso a nuevos puestos. Resulta significativo que las mujeres reporten impactos inferiores en todas las dimensiones, lo que refuerza la necesidad de acciones específicas dirigidas a corregir este déficit. Por su parte, la percepción de las empresas es más positiva cuanto mayor es el tamaño de la empresa. Dentro de las dimensiones analizadas, el impacto de la formación en términos de acceso a nuevos mercados es el más bajo.
El reporte de las personas trabajadoras acogidas a permisos individuales de formación (PIF) es positivo y significativamente mayor al de la formación programada, en buena lógica con el hecho de que, al recaer la iniciativa del permiso en la propia persona trabajadora, previo acuerdo de la empresa, se presupone una mayor adecuación a las necesidades e intereses de aquella. Los mayores niveles de satisfacción se producen entre las personas con un nivel educativo más alto y empleadas en empresas de menor tamaño.
Lamentablemente, no hay datos sobre el impacto de los PIF percibido por las empresas. Aunque el permiso no tiene la obligación de responder a las necesidades organizativas ni estar conectado con la actividad de la empresa, sería importante disponer de esta información, puesto que la adquisición de nuevas cualificaciones por parte de una persona trabajadora tras el PIF probablemente también impacta positivamente sobre la empresa, en una relación mutuamente beneficiosa.
En la formación subvencionada los impactos reportados por las personas ocupadas son más modestos que en las modalidades anteriores. La percepción es relativamente más positiva en la propia organización del trabajo (esto es, en la posibilidad de aplicar habilidades y conocimientos, y en el mejor desempeño de funciones). Para las personas desempleadas los mejores resultados, siempre dentro de registros bajos, tienen que ver con una búsqueda más activa (aumenta la intensidad de la búsqueda), eficiente (mayor ajuste del perfil a lo requerido por las empresas) y con mayor motivación (percepción de que la formación ayudará a la inserción, mayor confianza y autoestima). El valor más bajo se produce, precisamente, en la atribución de la inserción a la formación cursada.
IMPACTO DE LA FORMACIÓN BONIFICADA DE LAS EMPRESAS (Puntuación)
Nota: puntuación media otorgada por las personas y empresas que respondieron, donde 1 significa que la valora muy poco y 10 mucho.
Fuente: FUNDAE (2025): Evaluación de las iniciativas de formación programada por las empresas y permisos individuales de formación. Ejercicio 2022 y FUNDAE (2024): Formación programada por las empresas y permisos individuales de formación 2021. Indicadores de eficacia, eficiencia, calidad e impacto.
SITUACIÓN DE ESPAÑA RESPECTO A LOS INDICADORES SOCIALES EUROPEOS. (Puntuación)
Nota: puntuación media otorgada por las personas y empresas que respondieron, donde 1 significa que la valora muy poco y 10 mucho
Fuente: FUNDAE (2025): Evaluación de las iniciativas de formación programada por las empresas y permisos individuales de formación. Ejercicio 2022 y FUNDAE (2024): Formación programada por las empresas y permisos individuales de formación 2021. Indicadores de eficacia, eficiencia, calidad e impacto.
INDICADORES DE IMPACTO DE LA FORMACIÓN SUBVENCIONADA DE ÁMBITO ESTATAL (Puntuación)
Nota: puntuación media otorgada por las personas y empresas que respondieron, donde 1 significa que la valora muy poco y 10 mucho
Fuente: FUNDAE (2025): Evaluación de las iniciativas de formación programada por las empresas y permisos individuales de formación. Ejercicio 2022 y FUNDAE (2024): Formación programada por las empresas y permisos individuales de formación 2021. Indicadores de eficacia, eficiencia, calidad e impacto.
LIMITACIONES ACTUALES DE LA EVALUACIÓN DEL IMPACTO DE LA FORMACIÓN Y VÍAS DE AVANCE
Más allá del valor aportado por la identificación de áreas de mejora y la necesidad de redoblar esfuerzos sobre algunos grupos de trabajadores, el diseño actual de la evaluación de la formación para el empleo presenta algunas limitaciones metodológicas que la alejan de un auténtico análisis de impacto. Las respuestas de estas investigaciones subjetivas no pueden interpretarse como una relación causal directa entre la formación y ciertos resultados, y como las líneas de base son distintas para cada tipo de acción formativa, empresa y perfil de persona trabajadora, una misma valoración positiva sobre el efecto de una acción formativa tiene traducciones muy distintas (e implicaciones en términos de impacto) según el nivel de empleabilidad inicial.
El volumen de participantes y recursos implicados en el sistema de formación para el empleo, así como su objetivo de contribuir a la competitividad y eficiencia del sistema productivo, exige redoblar los esfuerzos hacia una mayor calidad en la evaluación del impacto de las acciones de formación emprendidas. Por tanto, se impone avanzar hacia un mayor protagonismo de las evaluaciones de tipo experimental. Esta tendencia ya tiene una presencia importante en el resto de políticas activas y centra las evaluaciones más recientes de los instrumentos de planificación de las PAE. Además, es una pieza clave para informar, desde la evidencia, la orientación de las futuras políticas de empleo (de manera inminente, la nueva Estrategia Española de Apoyo Activo al Empleo).