Notas de prensa

25/10/2017 Volver

El CES pide una "Estrategia país" para afrontar la digitalización con la creación de un ente que coordine a todos los agentes involucrados

LAS 10 IDEAS CENTRALES DEL INFORME

  1. La digitalización de la economía presenta un gran potencial en ámbitos ligados con el progreso social: salud, educación, conciliación de medio ambiente, seguridad alimentaria, eficiencia energética, transporte o gestión de las ciudades.
  2. Modifica formas y equilibrios tradicionales de la organización económica y social. Es necesario abordarlo de forma integral mediante sistemas de gobernanza.
  3. Los cambios que provoca dependen de las estrategias de los agentes involucrados, con políticas que compensen efectos negativos y tendencias a concentración del poder de mercado y aumento de la desigualdad. La Gobernanza debe contar con la participación de los interlocutores sociales.
  4. Es necesaria una Estrategia Europea que oriente políticas nacionales y garantice unidad de mercado e igualdad de condiciones en el acceso digital.
  5. El nivel de digitalización de la economía española frente a otras economías está rezagado. Hay elementos diferenciales que requieren mayor atención en el diseño de una Estrategia Digital a medio y largo plazo, más allá del ciclo electoral, incluyendo adquisición de competencias digitales, apoyo a la I+D+i y facilitar transición digital de pymes.
  6. Resolver la brecha digital pasa por mejorar la confianza en la Red y reducir el riesgo.
  7. Algunas líneas de actuación que faciliten la transformación digital.
  • Plan de ayudas a la renovación tecnológica en las pymes.
  • Catálogo de titulaciones acorde a necesidades de la sociedad digital con amplia colaboración de empresas y representantes de los trabajadores.
  • Promover mayor participación femenina en estudios tecnológicos.
  • Favorecer transformación tecnológica inclusiva también en el empleo.
  • Adquisición de competencias que demandan los nuevos empleos, facilitada por políticas públicas nacionales (educativas y formativas).
  1. Es necesario reforzar el papel de la negociación colectiva, que puede facilitar una adecuada gobernanza de las estrategias de transformación digital.
  2. Una "Estrategia País" que aborde de forma integral los retos para el conjunto de la sociedad, logrando reducir la brecha digital, territorial y entre individuos.
  3. Crear un Ente Público transversal de rango adecuado para asegurar la coordinación entre todos los agentes involucrados y el despliegue de la Estrategia.

El Pleno del Consejo Económico y Social (CES) ha aprobado por una amplia mayoría (una sola abstención) un informe sobre La Digitalización de la Economía con el objetivo de contribuir al diagnóstico de la situación, pero también a la elaboración de una estrategia nacional que ha de abordarse sin dilación para afrontar con éxito uno los mayores retos con los que se enfrenta el tejido productivo y la sociedad en su conjunto.

El informe aporta un riguroso y exhaustivo análisis de la estrategia, tanto comunitaria como nacional, seguida hasta ahora ante la Digitalización de la economía. Se trata de un diagnóstico compartido por los agentes económicos y sociales (sindicatos, empresarios, consumidores) representados en el CES de cómo la digitalización está ya afectando, y cómo afectará en los próximos años, a numerosos sectores productivos (industria, sector financiero, seguros, turismo, transporte y logística, energía, sanidad, construcción), al empleo, a las relaciones laborales, a la formación…

Pero el informe va más allá. El Consejo Económico y Social presenta una batería de grandes objetivos a alcanzar y una veintena de medidas concretas en diversos aspectos.

CONSIDERACIONES GLOBALES

  • La transformación digital ofrece a España la oportunidad de cambiar el patrón de crecimiento y asegurar un avance estable y sostenible tanto en la perspectiva económica como en la social y en la ambiental.
  • En 2015, la CE aprobó la Estrategia para el Mercado Único Digital con el objetivo de superar la fragmentación del mercado digital europeo y de ofrecer un planteamiento comunitario que orientase las estrategias nacionales. En la práctica, ha tenido poco recorrido y el CES considera que para que la Estrategia sea aplicable y logre avances sustanciales, es necesario una mayor voluntad política por parte de los Estados y un compromiso firme de las instituciones comunitarias.
  • En el ámbito comunitario, es necesaria una respuesta política global y unificada que además garantice la unidad de mercado y la igualdad de condiciones en el acceso, uso y aprovechamiento digital para ciudadanos y empresas. Dicha estrategia, debe diseñarse partiendo de los elementos identitarios de la UE, del respeto a los derechos de ciudadanos y empresas en igualdad de condiciones, el fomento de una economía de mercado competitiva y respetuosa con los derechos sociolaborales y medioambientales y orientada a garantizar el bienestar de los individuos, todo ello sobre la base del modelo económico y social europeo y su marco regulatorio.
  • Desde las instituciones comunitarias se han puesto en marcha diversas iniciativas en los ámbitos de las cibercapacidades, la educación y formación y el empleo, pero se constata que existe un déficit de competencias o capacidades digitales. El progreso es lento y además hay diferencias significativas entre los Estados miembros.
  • España ha conseguido importantes avances en materia de infraestructuras y el despliegue de las redes de fibra ha sido uno de los más rápidos de la OCDE y en el desarrollo digital de los servicios de la Administración pública. Sin embargo, su nivel general de digitalización frente a otras economías internacionales, e incluso frente a sus socios comunitarios, es todavía rezagada.
  • La OCDE estima que el 25% de los empleos experimentarán a medio plazo cambios significativos en sus contenidos y un 9% serían desplazados por la automatización.
  • Por otro lado, en las TIC, donde los datos hablan de un importante aumento del empleo en el último decenio, hay un volumen de vacantes sin cubrir en la UE-28 que aumentaría hasta 800.000 en 2020.
  • La digitalización puede afectar a la propia aplicación de la relación de trabajo asalariado, del contrato de trabajo, en el contexto de la aparición de formas de empleo novedosas; al contenido de la prestación laboral; al ejercicio de los poderes empresariales de dirección y control; al lugar y al tiempo de la prestación de trabajo; a los salarios; a la formación en el empleo; a la seguridad y salud en el trabajo; al acceso a la protección social; o, en el plano colectivo, a los instrumentos de representación y negociación colectiva.

GRANDES OBJETIVOS

Estratégicos

  • En opinión del CES, resulta necesario en España contar con una estrategia que despliegue una batería de instrumentos, englobados en una estrategia país que se desarrolle, a corto, medio y largo plazo, y abarque medidas de impulso y promoción de la transformación digital del conjunto de la sociedad y de adaptación al cambio y limitación de los impactos no deseados del proceso. Todo ello sobre la base de una gestión y gobernanza del proceso cuyo objetivo debe ser una transición tecnológica inclusiva, sostenible y enriquecedora. Es imprescindible que los poderes públicos junto con los agentes económicos y sociales desarrollen estrategias dirigidas a transitar de manera ágil y eficiente a la economía digital para lograr ventajas competitivas en el mercado global.
  • En el caso de España hay elementos diferenciales que requieren mayor atención y esfuerzos en el diseño de una estrategia, más allá del ciclo electoral, como promover la adquisición de habilidades y competencias digitales, un apoyo decidido a la I+D+i y fomentar y facilitar la transición digital de las pymes.
  • Una Estrategia de digitalización de amplio alcance debería apoyarse en un diagnóstico y en una definición de objetivos que sean ampliamente compartidos. Por ello sería deseable que contase en su diseño con la participación de los interlocutores sociales -organizaciones empresariales y sindicales más representativas-, a través del diálogo social.
  • Además de impulsar la innovación tecnológica y sus efectos positivos, las estrategias de digitalización nacionales deben contemplar políticas que reduzcan y compensen los efectos negativos de la misma, así como las tendencias a la concentración del poder de mercado y al aumento de la desigualdad. La gobernanza de estas políticas debe, a juicio del CES, contar asimismo con la participación e implicación de los interlocutores sociales.
  • Cobra especial relevancia el refuerzo de: la política de defensa de la competencia, para evitar la consolidación de estructuras de mercado oligopólicas o cuasi monopólicas; la política de empleo, para paliar las consecuencias negativas del cambio sobre la cantidad y la calidad del empleo en los sectores de actividad donde se puedan dar, así como las transformaciones en las características del mismo; la política educativa, para reforzar las aptitudes necesarias en el nuevo contexto digital; o la política tributaria, para evitar la traslación de beneficios hacia territorios de baja o nula tributación.

Regulación normativa

  • La realización del mercado único digital requiere de un entorno jurídico claro y estable que fomente la innovación, resuelva la fragmentación de mercados y permita que todos los agentes se beneficien de las nuevas dinámicas del mercado en condiciones equitativas y equilibradas.
  • La definición de nuevas prioridades e iniciativas requiere contar con un entorno empresarial competitivo que aliente la inversión privada, un marco regulatorio adecuado que evite las cargas administrativas innecesarias, una infraestructura digital puntera y una estructura de coordinación a escala de la UE que garantice la aplicación de un enfoque estratégico común a las plataformas y a las iniciativas de digitalización industrial.
  • Es importante disponer de un marco legislativo adaptado al fenómeno de los nuevos modelos de negocio basados en plataformas en línea que evite la excesiva conflictividad jurídica que se está produciendo con estas plataformas, sobre todo en algunos sectores regulados. Estos nuevos modelos de negocio deben cumplir, a juicio del CES, la legislación nacional y comunitaria aplicable y adaptar el acervo comunitario vigente en materia de derechos y protección de los consumidores.
  • El CES considera necesario que todos los Estados de la UE legislen, de manera específica, para proporcionar a los consumidores y usuarios más garantías -que las actuales-, en relación a los litigios sobre consumo en línea.

Ámbito laboral

  • Es prioritario abordar la mejora de las competencias y capacidades digitales, e instar a los Estados miembros para articular estrategias con este objetivo. Además, el CES entiende que la adquisición de competencias y de cualificaciones profesionales que demandan los nuevos empleos, debe de estar facilitada y acompañada por políticas públicas nacionales (educativas y formativas) consensuadas, con carácter previo a su puesta en marcha, con los agentes sociales, en aras de su mejor eficacia.
  • A juicio del CES es necesario anticipar los cambios y gobernar las tendencias que se han comenzado a dibujar con el fin de favorecer una transformación tecnológica que sea inclusiva también en el terreno del empleo y de las relaciones laborales.
  • Plantear medidas integradas en estrategias de amplio alcance sobre la base de un diagnóstico compartido y con la participación de los interlocutores sociales. Debería jugar un papel protagonista el diálogo social tripartito y bipartito, que ha venido abordando en estos años las dinámicas de cambio en las organizaciones productivas y sus efectos sociales y laborales.
  • Reforzar el papel de la negociación colectiva y el enriquecimiento de sus contenidos en relación con los cambios tecnológicos y sus repercusiones en el empleo y en las relaciones de trabajo, dinamizando las relaciones laborales en un sentido proactivo, es decir anticipándose a los cambios y sus efectos.
  • La evolución y perspectivas de desarrollo del trabajo en plataformas digitales en internet hace necesario contar con herramientas adecuadas para conocer de forma fiable su dimensión y características sociológicas y laborales. El seguimiento de sus dinámicas y efectos en el mercado de trabajo, a partir de una información estadística adecuada, redundaría en un refuerzo de la transparencia y en una mejor capacidad para afrontar los retos que plantean estas y otras nuevas formas de empleo.

Cualificaciones y competencias

  • La clave para el futuro inmediato es la capacidad de atraer más talento digital, un aspecto en el que España está rezagada, como muestra el que ocupe el puesto 35 de 118 en el denominado Índice de Competitividad del Talento Global 2017.

Actividad empresarial

  • El CES entiende que sería conveniente ayudar a las pymes en su proceso de digitalización, a través del desarrollo de herramientas de digitalización masiva, del establecimiento de un plan de ayudas a la renovación tecnológica o de incentivos para la adopción de soluciones digitales que faciliten la venta, soluciones digitales móviles o la aplicación del big data. Sin olvidar la necesidad de asegurar su acceso a una financiación suficiente y adecuada para la implantación de estas tecnologías.
  • El informe analiza los retos específicos a los que se enfrentan algunas ramas de actividad en los distintos sectores productivos. Para cada una, el CES propone numerosas medidas o líneas de actuación en la transición digital.
  • Aunque los objetivos de la iniciativa Industria conectada 4.0 son a priori positivos, el CES considera que para alcanzarlos resulta necesario el reforzamiento de los mecanismos de anticipación y gestión de la transición digital de la industria en el diálogo social y la negociación colectiva. Además, resulta necesario garantizar la conexión y coordinación de la estrategia Industria 4.0 con cualquier estrategia digital integral para la economía española, máxime cuando las competencias sobre ambas cuestiones residen en departamentos ministeriales.
  • Las actividades de servicios también están experimentando transformaciones considerables en su producción y en los modelos de negocio como resultado de la extensión de las redes de información y comunicación y del tratamiento del big data. La formación de redes sociales y la constitución de plataformas de consumo colaborativo han otorgado una nueva dimensión a la provisión de determinados servicios, constituyendo tanto un desafío en términos de competencia, como una oportunidad para rediseñar los modelos de negocios de las empresas tradicionales.

Sociales

  • Resolver la brecha digital debe constituir una prioridad política y una necesidad como país. La inclusión digital pasa, además, por mejorar la confianza en la red, por reducir el riesgo percibido e incrementar la experiencia con las nuevas tecnologías propiciando, así, un aumento en el uso avanzado de Internet.

Medidas de carácter transversal y específicas

  • El CES pide crear un ente público transversal de rango adecuado para asegurar la coordinación de los agentes involucrados y el despliegue de la Estrategia.

Actividad productiva

  • Oferta española de tecnologías que permita extraer el máximo beneficio de la digitalización, en concreto de: las que conectan el mundo físico con el digital (Internet de las cosas, realidad virtual o biotecnología), las de comunicación y tratamiento de datos (Ciberseguridad, computación y conectividad) y las de gestión inteligente de los datos (Análisis de big data y Plataformas colaborativas).
  • Propiciar la generación de ecosistemas innovadores a través de la colaboración entre empresas de diversos sectores, compañías tecnológicas, centros de investigación y otras entidades, mediante la creación de entornos colaborativos, plataformas y centros de excelencia. Se deben impulsar además proyectos públicos-privados.
  • En algunos sectores en los que ha surgido una presión competitiva derivada de la aparición de empresas digitales especializadas en aspectos concretos de la actividad, resulta positivo establecer lo que se ha denominado competencia colaborativa. Este aspecto, junto a otros, resulta en un desafío para la legislación de defensa de la competencia, tanto por la necesidad de proteger la propiedad intelectual e industrial en los ámbitos de colaboración, como por evitar que la colaboración resulte en acuerdos colusivos que puedan favorecer comportamientos anticompetitivos.
  • Prestar especial atención a la digitalización del tejido productivo en los territorios con menor nivel de desarrollo, puesto que un uso avanzado de Internet desigual por parte de las empresas puede llegar a amplificar las divergencias regionales.
  • Establecer un marco normativo que ofrezca un equilibrio entre la protección de los usuarios y la necesidad de avanzar en la innovación. Todos los sectores deben asumir la necesidad de proteger los datos de carácter personal y de establecer unas normas adecuadas de ciberseguridad.
  • A pesar de los avances en cuanto a la identidad digital de los usuarios, hay que continuar desarrollando procedimientos y sistemas eficientes y seguros de identificación remota y de firma electrónica, asegurando su interoperabilidad y su estandarización.
  • Fomentar la financiación de proyectos de I+D+i, de productos innovadores y de proyectos de internacionalización.
  • Facilitar y promover la estandarización internacional de los procesos y el establecimiento de normas comunes para evitar que la digitalización se transforme, finalmente, en una barrera que afecte a la competencia en los mercados.
  • El tejido empresarial debe prestar especial atención a la formación y capacitación de los trabajadores y de los equipos gerenciales para sacar el máximo provecho de la innovación digital, del intercambio de información y de la colaboración transversal que acompañan al nuevo entorno digital.
  • Asegurar que las acciones a favor de la digitalización resulten coherentes con las iniciativas que promueven la economía circular y la bioeconomía, promoviendo el liderazgo tecnológico español en este ámbito.

Políticas activas de empleo

  • Potenciar políticas activas de empleo en el puesto de trabajo a lo largo de toda la vida laboral, especialmente las relativas a formación continua, incluyendo la formación online, con promoción de los cursos online masivos y abiertos.
  • Realizar un seguimiento en aquellos sectores en los que la digitalización sea un instrumento esencial para la mejora de la productividad, promoviendo así la formación continua en las empresas para el mantenimiento y la creación de puestos de trabajo y estableciendo proyectos que reubiquen a los trabajadores en los nuevos modelos de negocio.
  • Elaborar un catálogo de titulaciones acorde a las necesidades de la sociedad digital, en el que es imprescindible una amplia colaboración con las empresas y los representantes de los trabajadores.
  • Definición de las competencias transversales o genéricas que deben tener los grupos de perfiles profesionales.
  • Desarrollo y actualización detallada de los mapas de empleabilidad de las titulaciones.
  • Acelerar la puesta en marcha de programas de especialización y de los correspondientes certificados de profesionalidad para aprovechar el surgimiento de nuevos nichos de oportunidad.
  • Plan de Formación de capacitación TIC para desempleados que facilite su reincorporación al empleo.
  • Establecer a nivel ministerial un Observatorio específico sobre empleo y brecha digital, transversal a todos los sectores productivos.

Políticas educativas para desarrollar el talento digital

  • Potenciar las vocaciones STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) entre los jóvenes, incorporando desde Primaria las oportunas asignaturas de contenido tecnológico adaptadas a la nueva realidad digital, así como valores transversales sobre la seguridad y la confianza en lo digital y fomento de la cultura emprendedora.
  • Promover una mayor participación femenina en los estudios científicos y tecnológicos, tanto en los estudios universitarios como en los ciclos formativos de grado superior, con actuaciones en distintos ámbitos: desde la superación de barreras y estereotipos sociales y familiares, a la disposición de medidas positivas en el acceso femenino a prácticas en empleos relacionados con las profesiones STEM.
  • Promover el equipamiento y uso de tecnologías digitales desde los primeros niveles educativos.
  • Formar y/o actualizar a los docentes en el conocimiento y dominio de nuevas tecnologías y aplicaciones para uso en el aula, así como su enseñanza por proyectos, incluyendo el emprendimiento digital.

Texto integro del  Informe 03/2017 sobre  La digitalización de la economía