Notas de prensa

Buscar en el histórico de Notas de prensa

05/07/2017 Volver

El CES constata una mejoría de la situación social aunque no ha llegado a todos los hogares españoles

  • La crisis ha dejado secuelas que requieren compromisos de actuación. El CES entiende que estamos en un momento clave para marcar un rumbo claro en las políticas, partiendo de una evaluación de su impacto hasta el momento.
  • Los servicios públicos, que suponen un vector de cohesión social y legitimación de la acción pública, se enfrentan con los retos de la sostenibilidad financiera del gasto social, el refuerzo de la calidad de servicios, la suficiencia de prestaciones y la eficiencia en su gestión
  • En el trienio 2014-2016, se registra un aumento de 1,2 millones de personas ocupadas y una reducción del 1,6 millones en el número de desempleados. Se compensa, así, algo más de un tercio del empleo perdido y cerca del 40% del paro generado en los seis años anteriores
  • En el Plan Anual de Política de Empleo se echa en falta evaluación de las actuaciones desarrolladas. Baja eficacia de tres partidas: ayuda económica de acompañamiento del PAE, gasto comprometido en formación profesional y Garantía Juvenil.
  • El riesgo de pobreza y exclusión social sigue siendo un problema social de primer orden. La Memoria apunta que el 22,3% de la población está por debajo del umbral de pobreza, superior al porcentaje anterior a la crisis.

El Consejo Económico y Social (CES) resalta en la Memoria Socioeconómica y Laboral correspondiente al pasado año que existe una mejoría de la situación social, reflejo de la evolución del empleo y del incipiente aumento de rentas de las familias, aunque alerta de que quedan demasiados hogares al margen de la recuperación. Esta es una de las conclusiones más relevantes del documento más importante que elabora cada año el principal organismo consultivo del Gobierno en materia socioeconómica y laboral.

Se trata de un diagnóstico compartido por sindicatos, asociaciones empresariales y organizaciones de la sociedad civil, que forman el Consejo Económico y Social, que ha sido aprobado en su Pleno por una amplia mayoría, tan sólo con 2 votos en contra.

Empleo

La Memoria constata que la evolución del empleo ha jugado un papel en la mejoría global de las condiciones sociales. Así, el volumen medio de empleo a finales de 2016 fue 18,3 millones de personas, lo que supuso una creación de cerca de medio millón de puestos de trabajo durante el año pasado. Un crecimiento anual del 2,7%, algo menor que el conseguido en 2015, del 3%. Sin embargo, en paro se encontraban a esa fecha 4,5 millones de personas, 575.000 menos que en 2016, con un porcentaje de descenso de 11,4%, 1,5 más que en 2015.

En el trienio 2014-2016, se registra un aumento de 1,2 millones de personas ocupadas y una reducción del 1,6 millones en el número de desempleados menos. Se compensa, así, algo más de un tercio del empleo perdido en los seis años anteriores y cerca del 40% del paro generado durante la crisis.
No obstante, junto al descenso del paro, también se ha producido un retroceso de la población activa en 100.000 personas el pasado 2016 y se acumula una pérdida de 367.000 personas entre 2013 y 2016. Lo que denota un cierto desánimo entre algunos parados que no buscan empleo porque creen que no lo encontrarán, con peso mayor que en la UE, casi un 10% en las personas de 50 a 64 años.

El peso de los parados con un año o más de búsqueda de empleo se ha reducido, aunque aún representa cerca de la mitad del total. En el caso de desempleados con más de 4 años de búsqueda, se acercan al 18% del total, 760.000 parados. El paro de tan larga duración no ha dejado de crecer entre los de más edad (32% del total de parados mayores).

Respecto a la tasa de temporalidad, la Memoria del CES recoge que sigue creciendo hasta el 26,1%, casi 3 puntos más que en 2013. Además, disminuye la duración media de los contratos temporales, por debajo de 51 días, (3 menos que en 2015), acumulando un descenso de 28,1 días desde 2007. Un 28,1% de contratos duraron una semana o menos. En opinión del CES, esto podría venir originado por cambios en la composición sectorial del empleo y por un aumento del encadenamiento de contratos y la rotación.

Respecto a las políticas para fomentar el empleo, el CES señala la falta de evaluación de las actuaciones contempladas en el Plan Anual de Política de Empleo. En cualquier caso, la Memoria resalta la baja eficacia de tres partidas: la ayuda económica de acompañamiento del PAE (Plan de Activación de Empleo), el gasto comprometido en formación profesional y las ayudas al Sistema Nacional de Garantía Juvenil.

El CES resalta que entre los factores que pueden incidir en la demanda y oferta de trabajo hay que considerar la digitalización de la economía y el uso de las nuevas tecnologías. La digitalización es un proceso en desarrollo, cuyas consecuencias sobre el empleo están aún por contrastar.

Exclusión social y sistema de protección social

A pesar de la mejoría socioeconómica registrada estos últimos años como consecuencia de la evolución positiva en la creación de puestos de trabajo, la Memoria recoge una especial preocupación por las familias que se están quedando fuera de esta recuperación.

El CES considera que los años de crisis han dejado secuelas sociales que requieren compromisos de actuación. La continuidad de los objetivos de contención del gasto público impone sentar prioridades claras y reforzar la eficiencia en la gestión. El organismo consultivo apunta que nos encontramos en un momento clave de inflexión en el que es importante marcar un rumbo en las políticas, partiendo de la evaluación de lo hecho hasta ahora. Para superar las secuelas de la crisis se requiere construir los puentes necesarios que afiancen los cimientos de una recuperación duradera y favorecedora de la cohesión social.

El riesgo de pobreza y exclusión social sigue siendo un problema social de primer orden, pues el 22,3% de la población por debajo del umbral, superior al porcentaje anterior a la crisis. Situaciones de mayor vulnerabilidad en extracomunitarios (52%), desempleo (48,5%), familias monoparentales (42,2%), menores de 16 años (28,9%). Según el indicador AROPE el 27,9% se encontraba en esta situación, algo inferior al año anterior, por mejora del empleo y descenso de situaciones de carencia material severa.

En 2016, el sistema español de protección social siguió desempeñando, pues, un papel crucial en el mantenimiento de la cohesión social, apoyando con ello al proceso de recuperación económica tanto a través de prestaciones universales de primera necesidad como el acceso a la asistencia sanitaria, como por medio de las prestaciones económicas. Con todo, numerosos desafíos en este ámbito se encuentran todavía a la espera de respuestas eficaces y, sobre todo, de consenso, tras un año como 2016, en que los acontecimientos en la esfera política dieron lugar a que se pospusiera la adopción de iniciativas para hacerles frente.

En este sentido, el Consejo Económico y Social estima que la solución a un problema multidimensional como este no puede provenir exclusivamente del sistema de protección social. Requiere de un planteamiento integral de todas las políticas públicas, avanzando en gobernanza que facilite criterios comunes, intercambio de buenas prácticas y mejora de eficacia.

Aun así, los servicios públicos continúan siendo el vector de cohesión social y legitimación de la acción pública. Un entramado que se enfrentan con los retos de la sostenibilidad financiera del gasto social, el refuerzo de la calidad de servicios, la suficiencia de prestaciones y la eficiencia en su gestión. Para poder afrontarlos, el CES apunta por un lado una cooperación entre Administraciones y, por otro, mejorar mecanismos de evaluación.