Notas de prensa

21/05/2015 Volver

Informe sobre la Competitividad de la empresa española en el mercado doméstico

  • El CES expresa su preocupación ante la posibilidad de que una parte del crecimiento derivado de la recuperación se desvíe hacia las importaciones detrayendo empleo en favor de otras economías.
  • España tiene una mayor dependencia del exterior en bienes de consumo que Alemania, Francia e Italia.
  • La producción española necesita el mayor porcentaje de importaciones, en especial de componentes con alto valor tecnológico.
  • El CES solicita medidas a corto y largo plazo que mejoren la competitividad de las empresas tanto en mercados externos como en el nacional.

El Informe a iniciativa propia sobre La competitividad de la empresa española en el mercado interno: estructura productiva, importaciones y ciclo económico aprobado recientemente por el Pleno del Consejo Económico y Social (CES) quiere contribuir al debate sobre la dimensión e importancia del saldo exterior de la economía española.

Se ha optado por enfocarlo desde la óptica menos habitual del comportamiento de las importaciones de bienes y servicios. El CES ha pretendido analizar la relevancia que puedan tener las compras en el exterior a la hora de impulsar la actividad económica para crear empleo y reducir el endeudamiento exterior.

El informe complementa análisis anteriores del CES en la búsqueda de un conocimiento más profundo de la realidad productiva nacional con el fin de incidir en la mejora de la competitividad. En esta línea, en 2012 abordó La internacionalización de la empresa española como factor de competitividad y tres años antes El sistema educativo y capital humano. Las interrelaciones se evidencian en las continuas referencias que el informe recién aprobado hace a los dos anteriores, así como a Memorias Socieconómicas y Laborales de los últimos años que han analizado igualmente la competitividad. Una obsesión del CES que tendrá continuidad, pues actualmente está elaborando otros dos informes sobre La situación de la I+D+i en España y su incidencia sobra la competitividad y el empleo, que se aprobará antes de verano, y sobre Competencias profesionales y empleabilidad.

Este trabajo nace de la necesidad de aprovechar al máximo las oportunidades que brinda el pujante crecimiento. En este sentido, el CES expresa su preocupación ante la posibilidad de que una parte de este crecimiento se desvíe hacia importaciones detrayendo empleo en favor de otras economías. A tal fin, aboga por la necesaria mejora de la competitividad para que las empresas españolas ganen cuota en mercados exteriores, pero también en el interior.

El informe arranca con un estudio detallado de la estructura de las importaciones para comprender las causas que determinan los altos déficits comerciales de la economía nacional más allá de la dependencia energética. Tal análisis pretende contribuir a corregir este desequilibrio estructural de nuestro sistema productivo.

PRINCIPALES CONCLUSIONES DEL INFORME

  • En las dos últimas décadas el crecimiento de la economía española se ha fundamentado la mayoría de las veces en el crecimiento de la demanda interna, mientras que el crecimiento de la UE se ha apoyado en una aportación positiva del sector exterior a la tasa de crecimiento del PIB.
  • Tanto la mayor intensidad importadora de la demanda de bienes de consumo como el mayor contenido importador en la producción de exportaciones españolas, dos peculiaridades del sistema productivo nacional, constituyen sendos retos de cara a la recuperación económica.
  • Respecto a la demanda de bienes de consumo, la intensidad importadora española es la más alta frente a Alemania, Francia e Italia. Es decir, tanto las importaciones que se dirigen directamente al consumo final, como las que van incorporadas en la producción interna de bienes que se consumen finalmente dentro del territorio español (contenido importador) son más elevadas que en esos tres países.
  • La mayor dependencia de las importaciones por parte de la industria española se debe fundamentalmente a un "efecto composición", es decir, que a igual especialización productiva, las ramas de actividad españolas necesitan más importaciones para llevar a cabo su producción; aunque también existe un cierto "efecto especialización", es decir, la industria española frente a la de otros socios comunitarios está más sesgada hacia ramas de actividad con mayor dependencia de inputs importados.
  • Las importaciones incorporadas a la producción de bienes destinados a la exportación no tienen, a priori, un efecto negativo sobre el saldo por cuenta corriente y, en gran parte, responden a la participación de la producción española en las cadenas de valor global. En cualquier caso, el mayor contenido importador de las exportaciones españolas y su variación cíclica son aspectos a tener en cuenta a la hora de diseñar medidas que traten de fomentar las ventas españolas al exterior.
  • Además, para aprovechar al máximo las oportunidades de crecimiento de la economía y del empleo que proporciona la participación española en las cadenas de valor mundiales, no es solo importante el aumento de las exportaciones sino también el de la producción local de una parte de dicha cadena de valor.
  • La mayor parte de las manufacturas que importa España son de contenido tecnológico medio y alto, poniendo en evidencia las carencias de la economía española en la producción de bienes de alto contenido tecnológico, que deben ser suplidas mediante importaciones, frente a una especialización en manufacturas de bajo y medio contenido tecnológico.
  • Las importaciones de bienes energéticos muestran una significativa participación sobre las importaciones, como consecuencia de los elevados niveles de dependencia e intensidad energética de la economía, comprometiendo la competitividad, tanto interna como externa, de numerosas ramas de actividad. Los esfuerzos por ganar competitividad en otros ámbitos, como en el laboral o en I+D+i, podrían quedar neutralizados por la evolución de los costes energéticos o de transporte.

 

PROPUESTAS Y ESTRATEGIAS DEL INFORME

Para mitigar el efecto de las importaciones sobre las cuentas exteriores en un contexto de recuperación podrían tomarse en consideración las siguientes estrategias:

Corto plazo

Promoción de productos nacionales. Con un impacto más inmediato en el consumo final y por tanto en el saldo exterior, sería conveniente apoyar la promoción de los productos industriales de calidad españoles en línea con la propuesta que ha planteado el Gobierno en la Agenda para el Fortalecimiento del sector industrial.

Medio y largo plazo

Reforzar la capacidad competitiva de la producción española. A tal fin, habría que actuar en muy diversos ámbitos, tanto micro como macro, con el fin de mejorar las cuentas exteriores, tanto vía menores importaciones, como vía mayores exportaciones. Algunas de las actuaciones están recogidas en la Agenda antes citada. No obstante, el CES contempla en el informe algunas prioritarias:

  • Medidas de eficiencia energética.
  • La innovación y el desarrollo. Deben estar presentes entre las prioridades del sector público y de las empresas, lo que supone favorecer la I+D+i, especialmente en el ámbito empresarial, y fomentar y difundir una cultura innovadora. Pero también, favorecer la coordinación público-privada, buscando fórmulas para una mayor cooperación entre las empresas y las universidades y los centros de investigación, y articular mecanismos que favorezcan la transferencia y difusión de conocimientos y tecnología desde el ámbito científico al mundo empresarial. Una mayor innovación contribuiría a la producción de bienes de alto nivel tecnológico y la reducción de la dependencia de este tipo de productos.
  • La mejora de la dotación y calidad del capital humano. Ello supone mejorar el sistema educativo y su relación con el sistema productivo con el objetivo de que la mejora en la calidad de la educación y la formación permita responder adecuadamente a las necesidades de formación y cualificación profesional de los trabajadores y de las empresas.
  • Mayor atención a los activos intangibles relacionados directamente con la actividad empresarial y el desarrollo del producto como:
    • acceso a la financiación, aún más relevante en un contexto de restricción al crédito;
    • la imagen de marca, uno de los activos intangibles más importantes ya que permite diferenciar un producto de otro, y asociarlo a calidad, o a un buen servicio, ofreciendo garantía, seguridad y prestigio;
    • la posición en el mercado y la cercanía al cliente;
    • el diseño, la calidad y la estrategia de distribución y comercialización;
    • la planificación empresarial o las herramientas de organización empresarial.

Participación de los agentes sociales. La importancia de trabajar en el logro de estos factores ha sido y continúa siendo un objetivo compartido por el Gobierno y por los interlocutores sociales. La participación de éstos y el apoyo del diálogo social pueden contribuir positivamente al diseño de los mecanismos necesarios para reforzar la competitividad de las empresas especialmente en el sector industrial.

Ámbito de los servicio. En esta rama productiva se desarrollan actuaciones públicas centradas fundamentalmente en el turismo, el transporte y el ejercicio de las actividades profesionales. En este sentido, sería necesario apoyar también el desarrollo de otras ramas y actividades de servicios, particularmente, las actividades más innovadoras, vinculadas al conocimiento y al empleo de capital humano altamente cualificado, reforzando su papel en la economía española.