Notas de prensa

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22/06/2005 Volver

Aprobado el Informe sobre cooperación y Acción Exterior

El Pleno del Consejo Económico y Social aprobó hoy por 40 votos a favor y dos en contra el informe sobre cooperación y acción exterior. En el mismo se propone que la cooperación internacional fomente más la gobernabilidad, las reformas institucionales y el papel de los actores sociales en los países en desarrollo. En cuanto a la acción exterior del CES, se acuerda seguir potenciando sus actividades de cooperación exterior centrada en el fomento de instituciones de diálogo entre los agentes económicos y sociales.

El CES ha elaborado este informe para exponer una visión de la ayuda y de la cooperación internacional al desarrollo y realizar una reflexión consensuada por parte de los interlocutores económicos y sociales sobre la misma. También pretende enmarcar la actividad de cooperación exterior del CES en un ámbito específico, el del fortalecimiento institucional democrático, mediante el apoyo a los procesos de diálogo institucionalizado en diferentes países.

En el informe se revisa el actual marco internacional de la ayuda al desarrollo, que tiene como eje central el intento de cumplir los objetivos de desarrollo de la Declaración del Milenio y se describen las políticas de cooperación y ayuda de la Unión Europea y, sobre todo, se analiza la política española de cooperación al desarrollo.

El segundo bloque del informe se dedica al examen de la contribución del CES a la cooperación al desarrollo en el ámbito del fortalecimiento institucional democrático y la participación de la sociedad. Para ello, se pasa revista a cómo la estrategia de buen gobierno ocupa un lugar destacado en la agenda de los países, entre ellos España, y los organismos multilaterales que representan el consenso internacional en la cooperación para el desarrollo. Se destaca el importante papel que desempeñan los Consejos Económicos y Sociales como órganos que canalizan una amplia participación de organizaciones representativas de intereses socioprofesionales. Por último, dentro de estas coordenadas, se enmarca y se caracteriza la cooperación exterior del CES de España.

El CES, a partir de su propia experiencia como órgano consultivo y de participación, ha desarrollado durante años una actividad de cooperación internacional con la finalidad de apoyar los procesos de diálogo institucionalizado en otros países y áreas geográficas, particularmente aquéllas con las que España mantiene importantes vínculos. En un anexo al Informe se relacionan las principales actividades del CES en ese terreno en el período 1995-2005.

Lasconclusionesde este informe contribuyen a perfilar los principales objetivos, modalidades de actuación y prioridades de esa cooperación para el CES:

  1. Aunque durante el siglo XX se ha experimentado el mayor avance en cuanto a desarrollo económico, el hambre, la pobreza, la enfermedad y el analfabetismo siguen afectando a millones de personas en la actualidad.
  2. La persistencia de esta situación de desigualdad extrema a escala mundial obliga a situar a la cooperación para el desarrollo en un lugar preeminente de la agenda política nacional e internacional. Para que en 2015 puedan cumplirse los Objetivos de Desarrollo del Milenio es preciso que los países desarrollados incrementen la ayuda oficial al desarrollo que, salvo en cuatro de ellos, se mantiene muy por debajo del 0,7 por 100 de la renta nacional bruta (RNB), y que los países receptores articulen políticas transparentes y eficaces para combatir la pobreza.
  3. En este terreno la Unión Europea desempeña un papel muy destacado, no sólo por ser el primer donante mundial, aportando el 0,36 de su RNB, sino por su compromiso en la búsqueda de nuevos instrumentos de financiación del desarrollo.
  4. En relación con la política española de cooperación para el desarrollo resulta oportuno hacer una serie de consideraciones que, aunque en buena medida responden a preocupaciones del nuevo Plan Director 2005-2008, no está de más reiterar con vistas a reforzar las nuevas orientaciones y lograr el efectivo cumplimiento de las metas y compromisos asumidos por el Gobierno. En primer lugar, la ayuda oficial al desarrollo española se situó en 2004 en el 0,26 por 100 de la RBN, por lo que es preciso redoblar los esfuerzos en los próximos años para poder cumplir los compromisos asumidos por el Gobierno español de incrementar la AOD hasta el 0,33 por 100 en 2006, hasta el 0,5 por 100 en 2009 y hasta el objetivo internacional del 0,7 por 100 en 2012, siempre teniendo en cuenta la capacidades técnicas y de gestión del sistema español de cooperación internacional.
  5. Las características del sistema español de cooperación al desarrollo, que cuenta con una pluralidad de instituciones y órganos con competencias en la materia, y diversidad de actores y de instrumentos, constituyen una realidad que, al tiempo que dota al modelo de una singular riqueza, exige un impulso renovado de las instancias de coordinación y colaboración que permita aumentar la coherencia de las políticas y la eficacia y la eficiencia de las acciones.
  6. Respecto a la ayuda multilateral, es necesario intensificar los compromisos con instancias internacionales de carácter financiero y no financiero, tanto en términos de mayores aportaciones como de implicación y presencia en los ámbitos de decisión de las organizaciones, así como aumentar las contribuciones a iniciativas globales
  7. Cabría aumentar el peso de los programas y estrategias plurianuales y de los recursos canalizados a través de programas o estrategias coordinadas de ayuda, de mayor alcance, que permitan trasladar al perceptor la responsabilidad de la gestión de los recursos, tales como el enfoque sectorial o el apoyo presupuestario. Asimismo, sería oportuno desarrollar una estrategia propia de alivio de la deuda, más allá del cumplimiento de los requerimientos mínimos de las iniciativas multilaterales.
  8. Las políticas de cooperación para fomentar el buen gobierno, el desarrollo de instituciones democráticas y la participación de la sociedad constituyen herramientas imprescindibles en el marco de la estrategia mundial de lucha contra la pobreza y de desarrollo, y como tales ocupan un lugar destacado entre las prioridades de Naciones Unidas, la política exterior de la Unión Europea y las organizaciones internacionales como, en particular, la Organización Internacional del Trabajo.
  9. La política española de cooperación internacional para el desarrollo debe seguir apoyando prioritariamente la estrategia de buen gobierno mediante programas sostenidos que fomenten y se apoyen en las capacidades y responsabilidades de los gobiernos y los actores sociales de los países en desarrollo. Este apoyo se debería concretar en una elevación progresiva del esfuerzo presupuestario destinado a esta prioridad sectorial.
  10. En el marco de esta estrategia, los Consejos Económicos y Sociales e instituciones similares constituyen un cauce de diálogo institucionalizado y de participación de los agentes sociales y económicos que aporta una importante contribución a las condiciones de buen gobierno democrático, fortalecimiento institucional y desarrollo socioeconómico. En estas coordenadas, el Consejo Económico y Social de España puede actuar como referente institucional para países que desean impulsar estas políticas.
  11. El Consejo Económico y Social de España, desde el comienzo de sus actividades, ha venido desarrollando la lógica actividad de representación institucional en el exterior. Sin perjuicio de las relaciones institucionales en el ámbito exterior, que apoyan su actividad de cooperación, el CES debe seguir profundizando en una política específica de cooperación y asistencia técnica que, a pesar de no estar contemplada en su Ley de creación, ha venido llevando a cabo en estos años con instituciones y agentes sociales de terceros países.
  12. La cooperación exterior del Consejo, desarrollada en el ejercicio de su autonomía, y con un sentido de coherencia respecto de la política española de cooperación internacional para el desarrollo, debe consistir en la programación y realización de un conjunto de acciones de asistencia y apoyo a los procesos de promoción de la participación de las organizaciones y de diálogo institucionalizado, finalidad para la cual se han de destinar unos recursos específicos, humanos y presupuestarios.
  13. La política de cooperación exterior del CES atiende a dos objetivos fundamentales: fomentar el acercamiento y el diálogo entre los agentes económicos y sociales, especialmente en todo lo relacionado con las estrategias de desarrollo de cada país, y colaborar en la conformación de instituciones de diálogo en las que se pueda desarrollar una participación eficaz de aquéllos. Estos objetivos deben tener como presupuesto, por parte de los países destinatarios, la garantía de unas condiciones suficientes de libertad y de reconocimiento de las organizaciones sindicales, empresariales y socioeconómicas, en la línea de los Convenios internacionales sobre la materia, lo que conlleva el que las mismas gocen de independencia, autonomía y representatividad.
  14. Dicha política se puede articular en torno a una pluralidad de áreas o modalidades de asistencia estructuradas y definidas previamente, entre otras destaca la configuración de los marcos jurídicos y organizativos de las instituciones de diálogo, sus funciones, composición y estructura; el apoyo técnico para la elaboración de documentos consultivos, tales como dictámenes, informes y estudios y la organización de encuentros y seminarios.
  15. La política de cooperación debe tender a apoyarse en una colaboración estructurada y sistemática con los órganos de la cooperación internacional española para el desarrollo, en especial la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI). Por ello, debe profundizarse en las relaciones que se vienen manteniendo con dicho organismo, en el marco del convenio de colaboración suscrito entre el CES y la AECI, así como con el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (MTAS). Asimismo, resulta necesario articular y profundizar las relaciones con organizaciones internacionales con las que se da una coincidencia sustancial de objetivos en materia de cooperación, como la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
  16. En cuanto a las áreas geográficas de atención prioritaria para la cooperación exterior del CES, numerosas e importantes razones aconsejan continuar profundizando la hasta ahora desarrollada en beneficio de los países, o foros de integración regional, de Iberoamérica y del Mediterráneo. La concentración del esfuerzo de cooperación en estas áreas debería mantenerse, especialmente, en relación con la cooperación de carácter más estable, programada y que demanda más dedicación de recursos, todo ello sin perjuicio de actuaciones puntuales a demanda de otros países o que puedan llevarse a cabo en el marco de la colaboración con otras instituciones.