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19/11/2004 Volver

Acuerdo para que el CES de España en colaboración con los de Palestina e Israel busquen fórmulas de diálogo sobre el conflicto de la zona

MADRID.-18 de noviembre.-. El Consejo Económico y Social de España en colaboración con el Europeo y con representantes de la sociedad civil de Palestina e Israel redactará un documento para la próxima cumbre de Jordania sobre la posible contribución de las instituciones de diálogo de la sociedad civil para afrontar el problema palestino e israelí.

Ese fue el acuerdo por el que se cerró la Cumbre Euromediterránea de Valencia, donde empresarios, sindicatos y otras organizaciones socioprofesionales de los 35 países de la UE y los socios del sur y este del Mediterráneo elevaron hoy a la UE sus propuestas acordadas sobre inmigración y agricultura. Así consta en la declaración final de la Cumbre Euromediterránea clausurada hoy en Valencia.

Por esta declaración, se pide a la UE que reequilibre su política de inmigración centrada en la seguridad y el control, con más acciones de cooperación e impulso económico. Respecto al tema agrícola y alimenticio, solicitan que se acompañe todo el proceso de liberalización con mayor atención a los derechos socioeconómicos.

Durante dos jornadas se ha celebrado en Valencia la Cumbre Euromediterránea de Consejos Económicos y Sociales de la UE y de los países socios: Túnez, Argelia, Marruecos, Egipto, Israel, Jordania, Líbano, Palestina, Siria y Turquía.

En las conclusiones piden a sus gobiernos una movilización más activa por la paz y la consolidación de la democracia en Iraq y de toda la zona. Además se comprometen a multiplicar sus esfuerzos de diálogo y reclaman mayor participación en la acción política de la UE.

Por la paz y la seguridad en el Mediterráneo

Los representantes sociales solicitan que en la reunión de los 35 ministros de Asuntos Exteriores del 29 y 30 de noviembre en La Haya se reconozca el papel desempeñado por los consejos económicos y sociales y las organizaciones que lo conforman en la aplicación de la estrategia de asociación.

También piden a los ministros a que se refuercen los instrumentos de diálogo y la función consultiva, comenzando por los CES, a fin de que puedan desarrollan plenamente sus actividades a favor de una cultura de paz, progreso y participación. Para ello es fundamental el desarrollo de redes de agentes que promuevan el diálogo y el conocimiento recíproco y realicen actividades y estudios en común.

Solicitan suficientes medios para llevar a cabo la labor consultiva con plena autonomía y eficacia. También piden que los representantes de las organizaciones socioprofesionales colaboren estrechamente en aplicación de los planes de acción de la política europea de vecindad.

Piden que los gobiernos y las instituciones europeas, así como los países socios mediterráneos, se movilicen de forma más activa para fomentar la paz y la seguridad en la región, y se comprometan a apoyar todos los esfuerzos dirigidos a estabilizar la democracia en Iraq, en particular contribuyendo al éxito de la próxima conferencia de Sharm el Sheik.

Inmigración: reforzar el marco financiero

Con respecto a la inmigración, se constata que las migraciones en la región euromediterránea constituyen un proceso de se remonta a varias décadas pero que ha cobrado una intensidad creciente en los últimos años. Estas migraciones son un componente estructural y de primera magnitud del presente y del futuro de las relaciones en la región. Adecuadamente gestionadas, las migraciones representan una oportunidad de modernización y de enriquecimiento de las relaciones y los intercambios entre las dos orillas con consecuencias que, en general, pueden resultar positivas para los objetivos compartidos del Proceso de Barcelona.

Proponen equilibrar las políticas seguidas primordialmente por la UE a partir del Consejo Europeo de Sevilla, de junio de 2002, que se caracteriza por una atención predominante a las políticas de seguridad y de control. Quieren que se equilibre de acuerdo con la estrategia formulada en las conclusiones del Consejo Europeo de Tampere de octubre de 1999, principalmente mediante una integración a alto nivel entre las políticas migratorias y la acción exterior de la UE: por un lado la cooperación, la economía y el comercio, y por otro, la política exterior, con vistas a establecer unas relaciones inclusivas por los países del sur y el este del Mediterráneo.

Recomiendan un enfoque integral de las políticas de inmigración, que tenga en cuenta de manera equilibrada el conjunto de los aspectos que la componen, como, por ejemplo, la gestión de los flujos migratorios, la lucha contra las causas que alimentan la inmigración clandestina e irregular y la integración social y laboral de los inmigrantes y sus familias.

Piden que se intensifique el diálogo y la cooperación en el marco de la asociación euromediterránea y de la política europea de vecindad y que se refuercen las políticas que permitan el acceso de los inmigrantes y sus hijos a los distintos niveles del sistema educativo y de formación.

Creen necesario impulsar modelo abiertos de integración en los que se conjugue equilibradamente la libertad y el derecho a preservar los rasgos de la propia identidad, en un plano de reconocimiento de la pluralidad cultural, con el respeto de los valores y deberes vigentes en los países de acogida.

Los agentes sociales recomiendan considerar la migración como una de las grandes cuestiones del presente y futuro de las relaciones en el Mediterráneo, lo que demanda reforzar de manera significativa el marco financiero y el volumen de recursos necesario para permitir afrontar la magnitud y complejidad de los desafíos económicos y sociales que afrontan los países socios, en el marco del proceso de Barcelona. Las organizaciones sociales se comprometen a hacer un seguimiento de los temas migratorios y las políticas de cooperación.

De otra parte, se solicita de los responsables políticos de todos los países Mediterráneos del norte y del sur, el fortalecimiento de marcos de desarrollo económico y cohesión social mas activos y equilibrados con el pleno reconocimiento y la participación de los actores económicos y sociales a través de sus organizaciones representativas.

Atención a la problemática social en el sector agrícola

Observan que los países del Mediterráneo constituyen, por orden de importancia, el segundo mercado de exportación de productos agrícolas y alimentarios de la UE, principalmente de cereales y productos lácteos. Las importaciones de la UE se componen básicamente de una veintena de productos, sobre todo fruta y hortalizas.

Opinan que además de lograr una liberlización del comercio de productos agrícolas, también debe considerarse la dimensión socioeconómica por lo que se refiere a los agricultores y trabajadores del sector.

Con vistas a fomentar el desarrollo de la producción y la seguridad alimentarias, los agentes sociales recomiendan definir y examinar diferentes aspectos, entre los que destacan la necesidad de servicios de asesoramiento y formación, de mayor investigación, de ayudas económicas y préstamos para empresas agropecuarias y de la industria de la transformación, la necesidad de asesoramiento y formación en los sectores del transporte, la transformación y la distribución, el asesoramiento en materia de producción y comercialización de productos biológicos y el apoyo al desarrollo de organizaciones de consumidores y a la mejora de la información de los consumidores.

Mayor participación de los agentes sociales

Califican de urgente que se garantice la participación de los representantes sociales en la modernización de la economía, con el fin de que las transformaciones se hagan de manera justa, evitando la marginalización de los sectores más pobres, contribuyan a la cohesión social, al bienestar, a la buena gobernanza y a un mayor grado de democracia.

También subrayan la importancia de crear condiciones favorables para canalizar flujos de inversión más consistentes en los países socios euromediterráneos.

Por todo ello se comprometen a multiplicar sus esfuerzos de fomento del diálogo entre los socios de los diferentes países, tanto a nivel regional como subregional, a favorecer el esfuerzo de las capacidades y la autonomía de los sindicatos y patronales para, entre otras cosas, contribuir al fomento del diálogo social y a la libre negociación entre los interlocutores sociales.

También se comprometen a desarrollar iniciativas de información y formación con miras a una participación más activa de las organizaciones socioprofesionales en la toma de decisiones que afectan al conjunto de la sociedad.

Están dispuestos a prestar especial atención a temas particularmente importantes como la mejora de los sistemas de protección social, el desarrollo de políticas activas de empleo y la protección de los más desfavorecidos.

Por último se acordó que la próxima cumbre se celebre en Jordania para debatir sobre el papel de los órganos consultivos, sobre la lucha contra la pobreza en los países euromediterráneos y sobre la cooperación industrial y tecnológica y la deslocalización en esta área. El último punto se incluyó a propuesta del CES de España.