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26/01/2005 Volver

Aprobado el informe sobre desequilibrios ocupacionales y políticas activas de empleo

MADRID.– 26 de enero. El Pleno del Consejo Económico y Social aprobó hoy por 45 votos a favor, 5 en contra y 2 abstenciones elinforme sobre desequilibrios ocupaciones y políticas activas de empleo.

El mercado de trabajo español presenta una serie de desequilibrios, que pueden resumirse en la clara concentración, entre algunos grupos de población y en algunos territorios, de un paro estructural relativamente alto y una participación laboral relativamente baja. En las conclusiones de este informe se señala:

1.- Desequilibrio ocupacional. Hay un considerable desequilibrio ocupacional, y queéste no se debe sólo a la baja cualificación relativa. En líneas generales, puede afirmarse que el desempeño de ocupaciones sin cualificación, y también el de las relacionadas con los servicios que requieren cualificaciones básicas o medias, incrementa la probabilidad de desempleo. Sin embargo, el hecho de la existencia de un importante número de vacantes en ocupaciones que no requieren cualificación lleva a pensar en otros problemas de distribución territorial y eficacia en la intermediación.

Un análisis más detallado indica que, sobre todo en algunos grupos de ocupaciones, no se trata tanto de un déficit de cualificación en los parados como de pérdida de“valor”de las cualificaciones adquiridas cuando trabajaban. Es decir, parece que el marcado desequilibrio ocupacional no se deberíaúnicamente a un problema de cualificaciones más bajas entre los desempleados que entre los ocupados, sino también a que se trata de cualificaciones distintas. E incluso, en ocasiones, puede haber fenómenos más complejos, como el de la sobrecualificación de los ocupados, en el trazado de la explicación de este desequilibrio.

LAS 11 OCUPACIONES CON MAS PARO
2003

TASA PARO
% P. Activa

1Peones agropecuarios y de la pesca36,5
2
Peones de la construcción
20,1
3
Peones de las industrias manufactureras
16,9
4
Operadores de máquinas de oficinas
16,6
5
Peones de transporte y descargadores
15,4
6
Otros trabajadores no cualificados en otros servicios
14,9
7
Trabajadores de los servicios de restauración
14,7
8
Cajeros, taquilleros y otros de trato con el público
14,0
9
Empleados de biblioteca, correos y asimilados
13,4
10
Trato con público en agencias viajes, recepcionistas, telefonistas
12,8
11
Empleados domésticos y otro personal de limpieza de interior de edificios
12,0

Estas once ocupaciones concretas presentan una tasa de paro significativamente más alta que el promedio y otras 20 presentan una tasa de paro significativamente más baja que el promedio, pero de estas sólo en las siguientes 10 crece el empleo:

LAS 10 OCUPACIONES CON MENOS PARO
2003

TASA PARO
% P. Activa

1
Profesionales de titulaciones de 2º y 3º ciclo universitario y afines en c. naturales y sanidad
1,6
2
Prof. de titulaciones de 1º ciclo y afines en físicas, químicas, matemáticas, ingeniería
3,1
3
Encargados de obra y otros encargados en la construcción
3,1
4
Prof. de titulaciones de 2º y 3º ciclo universitario y afines en físicas, químicas, matemáticas e ingeniería
3,7
5
Prof. de titulaciones de 1º ciclo universitario y afines en c. naturales y sanidad, exceptoópticos y fisioterapéuticas
3,9
6
Conductores de vehículos transporte urbano o carretera
4,2
7
Trabajadores de servicios de protección o seguridad
4,2
8
Prof. de titulaciones de 1º ciclo universitario y afines de la enseñanza
4,4
9
Técnicos y profesionales para la gestión administrativa
4,5
10
Técnicos y profesionales de apoyo de las ciencias naturales y de la sanidad
4,7

(Fuente: INE, Encuesta de Población Activa. Tablas anuales)

2.- Desequilibrio territorial. La segunda conclusión consiste en que ese desequilibrio ocupacional se solapa con otro, aún más acusado, de carácter territorial. Los resultados del mercado de trabajo por comunidades autónomas conforman un ranking regional bastante estable en empleo y paro. En el extremo positivo de ese ranking se encuentran Baleares, Navarra y Madrid y en el negativo Andalucía y Extremadura. La fuerte creación de empleo desde 1996 no ha acortado sustantivamente la distancia entre los grupos peor y mejor situados en este ranking. Tampoco ha contribuido a ello, desde luego no de manera importante, la posibilidad de la población de desplazarse a otros territorios en busca de mejores oportunidades de empleo.

El desequilibrio territorial no pueden explicarse sin acudir a múltiples factores económicos, demográficos o sociales, que incluyen elementos como los salarios, las características de las vacantes que se producen, la vivienda, los lazos sociales y familiares o los niveles de renta y bienestar, entre otros.

La mayoría de estos elementos exceden elámbito en el que pueden incidir las políticas activas, pero existen otros que sí deben considerarse desde esta perspectiva. El más evidente se refiere a la mejora de los mecanismos de intermediación en el empleo.

COMUNIDADES AUTONOMAS

2002

2003

2004*

ParoVacantesParoVacantesParoVacantes
Andalucía
11,60,811,71111
Aragón
7,00,56,90,65,90,8
Asturias
12,70,412,30,512,50,6
Baleares
6,30,38,70,26,20,2
Canarias
11,30,710,30,512,50,4
Cantabria
9,20,39,40,38,90,4
Castilla-la Mancha
10,30,710,40,810,40,8
Castilla y León
9,30,59,50,59,10,6
Cataluña
6,31,36,41,56,41,2
C. Valenciana
6,80,46,60,47,30,2
Extremadura
12,71,513,71,613,51,7
Galicia
11,50,311,80,411,40,8
Madrid
7,80,87,70,87,50,7
Murcia
7,10,56,70,66,51,0
Navarra
7,00,27,30,36,60,3
País Vasco
7,50,27,50,17,30,2
La Rioja
6,40,26,80,35,90,4
Ceuta y Melilla
14,71,012,51,415,02,4
Total España
8,80,78,90,88,70,8

*Media enero-septiembre

Fuente: Paro registrado y ofertas pendientes INEM. EPA

3.- Efectividad de las políticas activas. En lo que atañe al apoyo a la búsqueda de empleo, se ha producido un progreso significativo en los grupos de desempleados recientes, lo que constituye el objetivo primario para prevenir su transformación en parados de larga duración. Pero la cuota de intermediación laboral efectiva por los Servicios Públicos de Empleo es muy baja, y se ve adicionalmente limitada por la composición de las ofertas que se envían para gestión, concentradas en niveles bajos de cualificación. Ello restringe las posibilidades de actuación de los servicios integrados para el empleo y, así, el rendimiento de este tipo de programas.

En los programas de formación ocupacional hay una correlación positiva y estrecha entre el nivel de estudios que poseen los participantes y eléxito obtenido. Además, los parados de larga duración que han participado en acciones de formación ocupacional tienen una ventaja importante en su empleabilidad al compararlos con sus homólogos no participantes. En los programas de formación y empleo (Escuelas Taller-Casas de Oficios, Talleres de Empleo y otros) reportan, en la mayor parte de los casos, los mejores resultados diferenciales (participantes/no participantes).

En la formación continua, los datos disponibles indican ciertas limitaciones en su capacidad de corregir desequilibrios ocupacionales: sistemáticamente se da una elevada presencia de participantes de media y alta cualificación; la participación de las mujeres está por debajo de lo queéstas suponen en la población ocupada; lo mismo ocurre cuando se atiende a las personas de 45 o más años, a quienes ocupan puestos de baja cualificación, y a quienes cuentan con menos experiencia en la empresa.

Por lo que respecta a los resultados del fomento de la contratación indefinida, cabe subrayar la alta efectividad que arrojan los datos de evaluación. En cuanto a las acciones que se encuadran en las iniciativas locales de empleo, hay un excesivo grado de atomización en los proyectos y notables insuficiencias técnicas en la gestión y en la organización deéstos.

Por su parte, los programas y acciones dirigidos a la promoción del autoempleo y la creación de empresas muestran resultados diversos. A este respecto, es importante destacar el mayor grado de pervivencia del empleo autónomo logrado con las medidas de capitalización de la prestación por desempleo frente a otras iniciativas de autoempleo.

Finalmente, cabe señalar la escasa información disponible sobre los programas que subvencionan el empleo y la adquisición de experiencia de determinados colectivos, tales como los contratos de inserción para actividades de interés social, los centros especiales de empleo, o los de programas de cooperación entre el Servicio Público de Empleo Estatal y otras Administraciones.

4.- Es necesario evaluar sistemáticamente las políticas y los programas.- La evaluación, macro y microeconómica, de las políticas activas de empleo ha sido, en España, una práctica no muy frecuente que, sin embargo, resulta imprescindible. Se hace necesario avanzar más en este tipo de evaluaciones, y realizar tanto estudios sistemáticos generales sobre los resultados de las políticas y los programas, como sobre los resultados obtenidos por los diferentes gestores deéstos. Es preciso“hacer visibles” los resultados y las comparaciones, ya que los programas sin resultados o con escasos efectos deben ser revisados, y las comparaciones pueden animar a los gestores a aproximarse a los mejores.

Para abordar esta tarea es preciso resolver antes un problema básico, que no es sino la dificultad de determinar un“censo” suficientemente detallado de los programas y las actuaciones llevadas a cabo. Y ello tanto porque la descentralización parece haber sido sinónimo de dispersión, como porque la información sobre los programas del servicio estatal se encuentra igualmente dispersa y dista de ser completa.

Propuestas para reducir los desequilibrios

De este modo, para la reducción de los desequilibrios más significativos de nuestro mercado de trabajo, estas políticas deben considerar varios objetivos: favorecer el empleo, reducir el desequilibrio territorial, salvar los problemas de cualificación que subyacen al desequilibrio ocupacional y, en todo caso, configurar un modelo de actuación más coordinado y eficiente. Bajo estas premisas, las propuestas se han estructurado en cuatro líneas básicas:

A.- Mejorar la eficacia de las políticas activas de empleo, en las que se desarrollan recomendaciones dirigidas a revisar objetivos, prioridades e instrumentos, y la evaluación de resultados. También a coordinar los diferentes gestores e instrumentos de las políticas y especializar las políticas y personalizar la atención. Además se recomienda desarrollar la Ley de Empleo.

En este orden de ideas, podrían destacarse dos aspectos que el Informe considera claves para el desarrollo de las políticas activas, a saber: por un lado, la necesidad de una exhaustiva evaluación inicial de los distintos programas y acciones, que valore su eficacia, eficiencia e impacto sobre el empleo, así como una posterior evaluación sistemática deéstos; y, por otro, el incremento de los esfuerzos por parte de los Servicios Públicos de Empleo para establecer objetivos y prioridades, coordinar actuaciones y evaluar resultados. En este segundo caso se insiste, además, en la necesidad de mantener la solución al desequilibrio territorial en el centro de la estrategia a adoptar.

B.- Mayor Intermediación y apoyo a la búsqueda de empleo .- Las propuestas en este caso van dirigidas, entre otros fines, a reforzar, mejorar e incrementar la intermediación laboral de los Servicios Públicos de Empleo, a revisar las relaciones y convenios entre estos Servicios y las entidades colaboradoras ya favorecer la movilidad geográfica.

C.- Mejorar la efectividad de la formación como política activa de empleo.- En esta materia se subraya, sobre todo, la necesidad de avanzar en una estrategia que favorezca el aprendizaje permanente a lo largo de la vida, como instrumento de mejora de la inserción profesional y la empleabilidad. Al mismo tiempo, se recuerda la prioridad de articular el sistema nacional de formación profesional y de cualificaciones.

D.- Impulsar las políticas de fomento del empleo.- Estas propuestas se dividen en dos bloques destinados a impulsar las actuaciones de carácter local y al desarrollo del espíritu emprendedor y el fomento del autoempleo. El primer bloque recuerda el bajo desarrollo del nivel local en las políticas de empleo, pese al alto potencial que presenta. E insiste en la necesidad de coordinación, en las ventajas que ha reportado en los pactos territoriales para el empleo abordar este tipo de políticas desde la concertación social, y en el papel de la economía social.

El segundo bloque expone, a su vez, la importancia capital que tiene el desarrollo del espíritu emprendedor y de las competencias queéste implica: iniciativa, planificación, innovación... Este desarrollo debería contemplarse de manera transversal en el conjunto de los sistemas formativo y educativo. Y sugiere plantear, asimismo, una estrategia encaminada al mantenimiento, consolidación y dimensionamiento de las iniciativas de autoempleo puestas en marcha, a través de diversas iniciativas, desde“viveros” de empresas hasta el apoyo de plataformas de comercialización de productos y servicios.