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04/06/2014 Volver

El CES aprueba su Memoria de 2013

fotografia de la presentación memoria

  • La economía salió a finales de 2013 de la segunda recesión soportada en seis años. No obstante, el PIB volvió a caer, un 1,2% y la ocupación un 3,4% ante el intenso ajuste que continuaron realizando hogares, empresas y Administración pública.
     
  • El diálogo tripartito arroja en 2013 un balance de escasos resultados. El CES hace una llamada para que el diálogo social se incorpore de una manera efectiva y plena en los procesos de configuración de las políticas económicas y laborales.
     
  • El final de la recesión no impidió el empeoramiento de la situación social en España, marcada por la persistencia de desempleo y el deterioro de los ingresos y las condiciones de vida de los ciudadanos.

El Pleno del Consejo Económico y Social (CES) aprobó el 28 de mayo la Memoria socioeconómica y laboral de 2013 por 46 votos a favor y una única abstención. El CES cumple así con su mandato anual de remitir en el mes de mayo al Gobierno un diagnóstico del país elaborado conjuntamente por los agentes sociales y organizaciones civiles presentes en su seno como establece la ley de creación del CES. La Memoria de este año es la número 21 de las elaboradas por el principal organismo consultivo del Gobierno en materia socioeconómica y laboral.

A diferencia de otros informes realizados por gabinetes de estudios, la Memoria del CES no se limita a recopilar y analizar los principales acontecimientos acaecidos durante el pasado año, sino que en numerosas ocasiones se adentra en propuestas concretas cumpliendo con su función de organismo consultivo del Gobierno. Y frente a otras instituciones que igualmente aportan proposiciones en distintas materias, el documento del CES tiene la virtud de aglutinar opiniones e intereses diferenciados. Todo ello convierte a la Memoria en un documento objetivo en su análisis a la vez que especialmente atractivo por sus propuestas que cuentan con el aval del consenso de la sociedad civil en su conjunto representada en el consejo.

La Memoria se divide en tres grandes capítulos: el I que analiza el panorama económico, el II destinado al mercado de trabajo, políticas de empleo y relaciones laborales y el III a la protección social y calidad de vida. La complejidad y amplitud de las materias bajo el paraguas legal del CES convierte la Memoria en un voluminoso documento de más 800 páginas. Muchos son, pues, los aspectos interesantes incluidos en el documento, por lo que aquí se resaltan solo algunos de ellos.

CAPITULO I: Panorama económico

Unión Europea

  • El CES insiste en el refuerzo de la gobernanza económica de la UE para superar la crisis y para profundizar en el progreso de una unión económica, monetaria y política en la región.
  • Demanda de la UE políticas más enérgicas en respuesta a la crisis y denuncia que la ausencia de ajuste en las economías con superávit exterior resulta cada vez más problemática.
  • Acompañando las reformas estructurales que restauren la competitividad, para el CES resultaría beneficioso una política de expansión monetaria por parte del BCE y de apoyo al crecimiento por parte del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

Economía española

  • La economía salió a finales de 2013 de la segunda recesión soportada en seis años. No obstante, el PIB volvió a caer, un 1,2% y la ocupación un 3,4% ante el intenso ajuste que continuaron realizando hogares, empresas y Administración pública (cuadro 1).
  • En cuanto a la elaboración del Plan Nacional de Reformas 2013, las organizaciones sindicales y empresariales siguen reivindicando una mayor y más significativa participación en su creación.
  • En I+D+i el CES apunta que el aumento previsto para 2014 del 3,6% sobre 2013 (214 millones) no compensa la caída registrada el pasado año y aún menos la sufrida en los últimos cuatro ejercicios (cuadros 2 y 3).
  • Aunque la demanda interna continuó cayendo, cabe destacar que el consumo de los hogares fue positivo en el último trimestre y la inversión en bienes de equipo registro una fuerte recuperación desde el segundo trimestre para crecer en media un 2,2% y en el cuarto trimestre un 9,5% (cuadro 4).
  • El CES muestra su preocupación por el freno de las exportaciones y el regreso de las importaciones a final de año, lo que puede ser un indicador de la recuperación y lleva a plantear el interrogante de si dicha tendencia se va a consolidar y va a suponer una vuelta al tradicional desequilibrio exterior.
  • Crece la capacidad de financiación de la economía española, a un 1,5% del PIB, hecho que no se producía desde 1997. Esta capacidad se ha originado por la menor inversión y el mayor ahorro de las empresas no financieras y la caída de la inversión de Administraciones públicas (cuadro 5).
  • Se interrumpió la senda del crecimiento de la deuda total de la economía gracias exclusivamente al desapalancamiento del sector privado, mientras que aumentó el de las Administraciones públicas.
  • Vuelve a reducirse el peso de la remuneración de los asalariados en el PIB a favor del excedente bruto de explotación/renta mixta bruta y los impuestos indirectos (cuadro 6).
  • El crédito al sector privado continuó cayendo de manera generalizada limitando la financiación empresarial, sobre todo para pymes. Y la tasa de morosidad creciendo hasta el 14,1%, 3,3 puntos por encima de 2012 y máximo histórico (cuadros 7 y 8).
  • La debilidad de la demanda interna continúa lastrando el crecimiento y frenando la creación de empleo y sigue siendo el principal factor de preocupación de las empresas españolas, junto a la falta de crédito.
  • Si bien la corrección del elevado endeudamiento externo obliga a dedicar esfuerzos para recuperar la competitividad exterior, la política económica debe orientarse, en paralelo y decididamente, a la reactivación de los mercados domésticos y del dinamismo inversor.
  • Se confía en que la recuperación económica se consolide y aumenten las bases fiscales lo suficiente como para propiciar un ligero aumento de la presión fiscal sin necesidad de aumentar la carga fiscal o, incluso, reduciéndola (cuadro 9).

CAPITULO II: Mercado de trabajo, políticas de empleo y relaciones laborales

Unión europea

  • El conjunto de medidas de choque puestas en marcha por las instituciones europeas para combatir el desempleo juvenil, con compromisos dirigidos a apoyar y dar respaldo financiero a los Estados más afectados, son positivas aunque insuficientes.

Balance del empleo

  • Los datos del cuarto trimestre hacen albergar una expectativa algo menos pesimista, aunque el resultado de 2013 sigue siendo de destrucción de empleo, y conviene no olvidarlo, máxime cuando las perspectivas económicas siguen señalando incertidumbres en varios aspectos clave (cuadro 10).
  • Para recuperar los niveles de 2007 habría que generar casi 4 millones de empleos manteniendo la misma población laboral. Y con ello la tasa de desempleo continuaría por encima del 9% y la tasa de empleo no llegaría al 55%.
  • Creció el empleo por cuenta propia, especialmente en autónomos, y volvió a caer el de asalariados tanto en el sector privado como el público. En este último el ritmo de caída fue mayor en la administración autonómica (cuadro 11).
  • Disminuyó el empleo ‘a tiempo completo' (-4,5%) y creció el ‘a tiempo parcial' (5,4%), aunque con un claro carácter "defensivo" que se asocia además a un alza en la involuntariedad (el 63% alegó haber aceptado al no encontrar un empleo ‘a tiempo completo' (cuadro 12).
  • La población activa se redujo en media anual en 305.700 personas, 267.900 en el último trimestre, continuando con el descenso sufrido en 2012. Esta caída en dos últimos años seguidos es la primera de la serie de la EPA desde 1976 y se ha debido tanto a un nulo crecimiento vegetativo, como a un saldo migratorio negativo, con más salidas que entradas de personas relativamente jóvenes y, con mayor frecuencia, de nacionalidad extranjera (cuadro 13).
  • El descenso del paro también se explica por la menor participación laboral de la población, lo cual resulta preocupante porque se relaciona con un largo proceso de destrucción de empleo y con un peso cada vez mayor de paro de larga y muy larga duración
  • Un funcionamiento adecuado de las políticas activas de empleo, en sus vertientes de promoción y creación de empleo, intermediación y formación se erige en instrumento clave para la dinamización del mercado de trabajo español.

Diálogo social

  • El diálogo tripartito arroja en 2013 un balance de escasos resultados. A la vista de ello, el CES hace una llamada para que el instrumento de diálogo social se incorpore de una manera efectiva y plena en los procesos de configuración de las políticas económicas y laborales.
  • En esta coyuntura, es necesario contar con la opinión y la búsqueda de consenso de los interlocutores sociales en torno a estrategias equilibradas para la salida de la crisis y la paliación de sus consecuencias.

Negociación colectiva

  • Disminuyó el número de convenios registrados y de trabajadores afectados debido al fuerte descenso de las revisiones, con un incremento medio salarial del 0,57%. Esto implicó una pérdida de poder adquisitivo del 0,9% (cuadro 14).
  • Puede observarse una continuidad de la tendencia al alza de las cláusulas relativas a la distribución irregular de la jornada, que, en muchos casos, recogen los criterios establecidos en el II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva en lo que a flexibilidad ordinaria se refiere.
  • Aumento de la conflictividad en un 13,2% en el número de huelgas y un 33,8% en el número de participantes, aunque descendieron las jornadas perdidas reflejando una menor duración media de las huelgas (cuadro 15).
  • El incremento de huelgas se debió en parte a la negociación colectiva, responsable de 204 conflictos, la regulación de empleo y el incumplimiento de acuerdos o normas. Por su parte, descendieron las generadas por el impago de salarios, aunque continuó siendo el principal motivo de la conflictividad.

CAPITULO III: Protección social y calidad de vida

  • El final de la recesión no impidió el empeoramiento de la situación social en España, marcada por la persistencia de desempleo y el deterioro de los ingresos y las condiciones de vida de los ciudadanos (cuadros 16 y 17).
  • Los sistemas de protección social han venido ejerciendo de estabilizadores automáticos especialmente durante los primeros años de crisis económica, aunque su persistencia, junto a la reducción del gasto en políticas con alto valor redistributivo en países sometidos a programas de ajuste, están debilitando su capacidad de paliar el empeoramiento de las condiciones de vida de la población.
  • Los datos más recientes revelan un aumento sin precedentes de los niveles de pobreza, exclusión social y desigualdad: el riesgo de pobreza y exclusión social afectaba ya en 2012 al 28,2% de la población, habiendo alcanzado el mayor índice de desigualdad de ingresos en la UE (cuadros 18, 19 y 20).
  • La crisis entraña el riesgo de cronificar situaciones de pobreza que hasta ahora podían ser coyunturales. Especialmente preocupante, en opinión del CES, son las tasas de pobreza infantil que alcanzaron en 2012 el 29,9% el segundo valor más elevado de la UE (cuadro 21).
  • El CES alerta de que los dispositivos con que cuentan los servicios sociales en general, y las rentas mínimas de inserción en concreto, como últimos eslabones de la protección social, no sólo no resultan suficientes para afrontar esta situación sino que están disminuyendo.
  • El Plan Nacional de Inclusión Social 2013-2016 es una iniciativa positiva, aunque no puede obviarse que muchas de las acciones o medidas propuestas están pendientes de desarrollo normativo y su efectividad y eficacia dependerán de cómo se configuren finalmente y de una adecuada dotación presupuestaria.
  • El cambio en los perfiles de la realidad social sirve para poner de relieve que, además de las políticas de protección social vinculadas a la vejez, persisten importantes necesidades de adecuación de otros ámbitos de las políticas sociales que afectan a las condiciones de vida de los ciudadanos en otras etapas de su vida.
  • Las dificultades de los jóvenes para acceder a una vivienda y formar un hogar propio; el agotamiento de la protección por desempleo en supuesto de paro de larga duración o el elevado riesgo de pobreza infantil pueden llevar a cuestionar el alcance y el enfoque de las políticas sociales a la hora de atenuar las consecuencias del desempleo y el descenso de los ingresos de las familias. En un escenario de restricciones presupuestarias, ello plantea importantes dilemas de elección pública.
  • EDUCACIÓN: La calidad continúa siendo un desafío prioritario a la hora de impulsar el crecimiento económico y la competitividad.
  • VIVIENDA: Las dificultades para poder acceder a una vivienda de protección oficial, en propiedad o alquiler, ponen en evidencia el limitado papel que desempeñan las políticas de vivienda social para garantizar el acceso universal a una vivienda digna (cuadro22).
  • MEDIO AMBIENTE: Se recuerda la importancia de alcanzar compromisos internacionales ante la gravedad mundial que refleja un aumento térmico generalizado (cuadro 23).
  • CONSUMO: El desembolso para la vivienda supone ya el 33% del gasto total, frente al 24% de hace seis años. Al mismo tiempo, se registra un aumento de la vulnerabilidad que se hace visible en el incremento de hogares con dificultad para hacer frente a los gastos básicos del hogar (cuadros 24 y 25).
  • PROTECCIÓN SOCIAL. Con un gasto en prestaciones sociales equivalente al 25,6% en 2011, España seguía situándose por debajo de la media UE-27 (27,8%). Destaca el menor gasto social dedicado a familia e hijos, vivienda y exclusión social que han registrado un llamativo descenso, que contrasta con el aumento de situación de riesgo de pobreza, especialmente entre los niños, y de dificultades para hacer frente a los gastos asociados a la vivienda.
  • SEGURIDAD SOCIAL: La afiliación moderó su ritmo de descenso, tornándose en crecimiento los primeros meses de 2014, aunque en términos generales, las nuevas altas se concentran en determinados regímenes, ocupaciones, jornadas laborales y actividades que dan lugar a menores bases de cotización.
  • SEGURIDAD SOCIAL: Según la EPA, la mayoría de los trabajadores que se habían retirado antes de los 65 años hubiera preferido seguir trabajando, lo que da cuenta de las dificultades para la permanencia en el empleo de los trabajadores de mayor edad.
  • SALUD: Los cambios en el SNS con motivo de la crisis han favorecido el aumento de la preocupación ciudadana por un elemento, como la salud, que es considerado mayoritariamente como esencial (cuadro 26).
  • DEPENDENCIA: Los presupuestos para 2014 disminuyen de manera notable, lo que da una idea de la situación de gran dificultad en la que se encuentra el sistema

 

Anexos