Notas de prensa

29/11/2016 Volver

El CES aprueba su informe sobre nuevos hábitos de consumo, cambios sociales y tecnológicos

  • La crisis y la aparición de nuevas tecnologías han generado nuevos hábitos de consumo en los que la búsqueda de precios más ajustados ha sido una motivación muy presente en las decisiones de gasto de la mayoría de hogares.
  • El CES considera que todavía existe un amplio margen de maniobra para luchar contra la brecha digital y, por tanto, se debe continuar con los esfuerzos en las inversiones para garantizar la accesibilidad a la red inteligente de datos por parte de toda la población y su acercamiento al comercio online.
  • La existencia de ciertos desajustes entre las diferentes normas aplicables a la economía colaborativa, plantea la necesidad de abordar una revisión de la regulación en vigor. Es de esperar que, con la participación de todas las partes implicadas, se propicie una reflexión en profundidad sobre esta cuestión desde los poderes públicos.
  • El informe estima conveniente garantizar condiciones operativas equivalentes para los diversos operadores en el sector de los pagos y facilitar que los nuevos medios de pago lleguen a un mayor número de consumidores, así como asegurar una elevada protección de estos en el uso de esos servicios.
  • El CES estima necesario que el uso de las nuevas tecnologías digitales cuente con políticas de privacidad transparentes y que otorguen mayor seguridad jurídica a los usuarios, que deben expresar su consentimiento para el tratamiento de datos personales y garantizar que el almacenamiento de esa información es correcto y con altos grados de seguridad.

El Pleno del Consejo Económico y Social (CES) ha aprobado hoy el informe de iniciativa propia sobre Nuevos Hábitos de Consumo, Cambios Sociales y Tecnológicos por una amplia mayoría de 47 votos a favor y una abstención. . La rapidez y la diversidad de las transformaciones que vienen experimentando las pautas, objetos, formas y lugares de consumo justifican el permanente interés del CES por el análisis del consumo y explican que haya abordado la elaboración del informe que hoy se aprueba.

El documento analiza la evolución que el consumo ha registrado durante la crisis con profundos cambios en los hábitos y en la estructura del propio consumo. En lo tocante al efecto directo de la propia crisis, el CES concluye que el descenso de la renta disponible de los hogares habría provocado una revisión de las prioridades de gasto de las economías domésticas, traduciéndose en importantes cambios en la estructura del consumo. Sin embargo, no todos los hogares se han comportado de la misma forma. Las pautas de consumo en los hogares mejor situados económicamente son asimilables con el modelo anterior a la crisis, mientras que los menos favorecidos mostraron pautas más determinadas por las necesidades de supervivencia, con una mayor proporción de gasto en bienes y servicios de primera necesidad.

Esta situación ha generado ciertas tendencias entre las que el informe destaca varias:

  • La búsqueda de precios más ajustados ha sido una motivación muy presente en las decisiones de gasto de la mayoría de los hogares.
  • Al mismo tiempo han ido emergiendo otros valores, de modo que la extensión de las comunicaciones digitales ha favorecido la aparición de nuevas formas de consumo que facilitan la accesibilidad a bienes y servicios, al tiempo que pueden conectar con valores emergentes como la incipiente preocupación por el medio ambiente o las consecuencias sociales del consumo acrítico.
  • Esas tecnologías han hecho posibles nuevas formas de socialización, cuyo exponente principal son las redes sociales digitales, base de desarrollo de nuevas modalidades de consumo. De hecho, pese a la fuerte caída media del consumo, la partida de "comunicaciones" continuó creciendo de forma similar en todos los niveles de renta.
  • Por otro lado, la bajada de las rentas de los hogares ha favorecido no solo la reconsideración de las prioridades de gasto, sino que también ha propiciado la revisión de la utilidad de los bienes, promoviendo que, junto a los tradicionales modos de adquisición de la propiedad, se vaya abriendo paso la preferencia por el uso. En este sentido, la utilidad de los objetos para usos concretos desplaza, en el contexto del consumo colaborativo, al valor aportado por la propiedad, de modo que cada bien puede multiplicar el número de usos que brinda a lo largo de su vida.

CONECTIVIDAD Y USO DE LAS TIC

La rápida penetración de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en los hogares, el mayor acceso a dispositivos conectados a la red, la irrupción de los smartphones y el crecimiento de los medios sociales han provocado importantes cambios en los comportamientos de los consumidores y en sus hábitos de consumo. Sin embargo, el informe apunta que en España se siguen observando diferencias considerables entre distintos segmentos y que alrededor de una quinta parte de la población adulta no usa Internet y una tercera parte de los que lo hacen o bien no poseen habilidades digitales o bien sus conocimientos son muy bajos.

En este sentido, el CES considera que todavía existe un amplio margen de maniobra para luchar contra la brecha digital y, por tanto, se debe continuar con los esfuerzos en las inversiones para garantizar la accesibilidad a la red inteligente de datos por parte de toda la población. Igualmente, hay que impulsar acciones que extiendan la alfabetización digital y la accesibilidad como medio de asegurar la igualdad de oportunidades que ofrecen estas nuevas tecnologías.

EL CONSUMO EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

Los avances en las tecnologías de la información y la comunicación han propiciado la aparición de nuevas formas de consumo y de nuevos modos de pago.

Nuevas formas de consumo: Comercio online y Economía colaborativa

El CES considera que pese al avance, la penetración del comercio electrónico en España es bastante inferior que en los principales socios comunitarios y remarca que continúa siendo un reto salvaguardar los derechos de consumidores y usuarios con respecto a la seguridad de las transacciones y medios de pago electrónico, la aparición de ofertas fraudulentas o engañosas, la posible presencia de cláusulas abusivas en los contratos, la falta de información y privacidad, la falta de correspondencia entre el objeto solicitado y el recibido, o los problemas que puedan sufrir relacionados con las entregas, las devoluciones o las pérdidas del objeto adquirido.

Por otro lado, el comercio a través de Internet ha allanado el terreno para el desarrollo de nuevas prácticas de consumo en el marco de la denominada economía colaborativa. España, al igual que la mayoría de los países europeos, no cuenta con una regulación específica de carácter transversal, sino que su actividad discurre en el marco de una serie de normas anteriores a la aparición de la economía colaborativa. Parte de esta actividad viene siendo fuente de conflictividad judicial, en especial en algunas actividades desarrolladas a través de plataformas que operan, sobre todo, en los sectores regulados del transporte y del alojamiento.

Ello refleja la existencia de ciertos desajustes y fricciones entre las diferentes normas aplicables a este tipo de actividades, lo que plantea la necesidad de que se aborde una revisión de la regulación en vigor, a la luz de los cambios acaecidos en la realidad económica. Permanece abierto el debate acerca de la necesidad, el sentido o la orientación que debería presidir esa adaptación de la normativa en vigor para que tuvieran mejor cabida en ella los nuevos modelos de economía o consumo colaborativo. En 2016, la Comisión Europea ha contribuido a través de su Agenda Europea para la economía colaborativa a orientar a los reguladores nacionales a la hora de confeccionar un marco legislativo adaptado al fenómeno de la economía colaborativa.

A la vista de estas orientaciones, es de esperar que, como se ha hecho ya en algunos países y con la participación de todas las partes implicadas, también en España se propicie una reflexión en profundidad sobre esta cuestión desde los poderes públicos, conducente a una solución satisfactoria que se adapte a la realidad de nuestro país, garantice la unidad de mercado, minimice la conflictividad en este tipo de actividades, optimizando sus ventajas para toda la sociedad.

Además, el informe del CES apunta que sería deseable que los organismos estadísticos públicos incorporaran el estudio y divulgación de datos sobre todas las variables relevantes de estas nuevas formas de consumo, de modo que, se pueda contar con una información más completa y coherente entre las distintas fuentes de referencia, lo que permitiría llevar a cabo un seguimiento actualizado y en detalle de este fenómeno.

Nuevos modos de pago

Parece claro que el futuro de los medios de pago pasa por el uso generalizado y masivo de las tecnologías móviles, aunque España se encuentra en posiciones de salida en el uso de los nuevos medios de pago. De entre ellos, el más conocido y utilizado entre los consumidores españoles es Paypal. Asimismo, destaca el dinamismo del mercado de los servicios y aplicaciones de pago para móvil.

No obstante, un 84% del número de transacciones en España se realizan en efectivo, muy por encima de los países de su entorno. Por otra parte, el medio de pago que más confianza sigue inspirando entre los consumidores españoles a la hora de pagar importes elevados es la transferencia bancaria. De hecho, los nuevos medios de pago todavía no pueden competir con los tradicionales en lo que a confianza se refiere. En opinión del CES, a pesar de que eliminar por completo este tipo de riesgos podría parecer a priori una tarea imposible, estima necesario continuar invirtiendo en la educación de los usuarios, concretamente en aspectos relativos a la seguridad, y en la inversión en investigación y desarrollo tecnológicos para contrarrestar esas amenazas.

El informe destaca que ante la inminente irrupción de las grandes empresas tecnológicas globales en este terreno, la banca española ha aunado esfuerzos con el lanzamiento de aplicaciones como Bizum o la plataforma Ealia que permiten la realización de pagos inmediatos sin comisiones independientemente de la entidad bancaria a la que pertenezcan los usuarios que participan en cada operación.

Igualmente, subraya que la aparición de estos nuevos operadores en los servicios de pagos ha generado un desafío para la regulación, ya que hasta ahora era el sistema bancario el que llevaba a cabo la provisión de estos servicios y, su regulación se encontraba integrada en la normativa bancaria. Al respecto, el CES estima conveniente garantizar condiciones operativas equivalentes para los operadores y facilitar que los nuevos medios de pago lleguen a un mayor número de consumidores, así como asegurar una elevada protección de estos últimos en el uso de esos servicios de pago.

El informe considera que a la hora de analizar la transición hacia una economía sin efectivo se debe tener en cuenta el posible riesgo de exclusión social que podría implicar la desaparición total de los billetes y las monedas para aquellos colectivos que, por motivos de edad, nivel formativo u otras razones, no han incorporado los nuevos medios de pago a su vida cotidiana.

Además, el CES estima necesario que el uso de las nuevos medios de pago digitales y, en general, de las nuevas tecnologías digitales, cuenten con políticas de privacidad transparentes y que otorguen una mayor seguridad jurídica a los usuarios que, en todo caso, deben siempre expresar su consentimiento a la hora de que se lleve a cabo un tratamiento específico de sus datos personales o la cesión de los mismos a un tercero. Asimismo, debe garantizarse que el almacenamiento de esa información personal es correcto y cuenta con altos grados de seguridad.

 

Consultar el texto completo del informe

 

ANEXO DE CUADROS

Evolución del gasto medio en consumo por hogar y año, 2006-2015
(En euros corrientes)
Evolución del gasto medio en consumo por hogar y año, 2006-2015
Fuente: INE, Encuesta de Presupuestos Familiares, 2016
Informe del CES sobre Hábitos de consumo, cambios sociales y tecnológicos

Evolución de las estructura del consumo en España, 2006-2015
Evolución de las estructura del consumo en España, 2006-2015
Fuente: INE, Encuesta de Presupuestos Familiares, 2016
Informe del CES sobre Hábitos de consumo, cambios sociales y tecnológicos

Comercio electrónico en España, 2006-15
(Porcentaje de población de cada grupo de edad)
Comercio electrónico en España, 2006-15
Fuente: Ministerio de Industria, Energía y Turismo, ONTSI , Panel hogares.
Informe del CES sobre Hábitos de consumo, cambios sociales y tecnológicos

PRINCIPALES barreras al comercio electrónico desde la perspectiva del consumidor (2015)
PRINCIPALES barreras al comercio electrónico desde la perspectiva del consumidor (2015)
Fuente: INE, Encuesta sobre equipamiento y uso de TIC en los hogares.
Informe del CES sobre Hábitos de consumo, cambios sociales y tecnológicos

Uso de plataformas colaborativas, UE28 (2016)
Porcentaje de población de 15 años o más que ha utilizado plataformas P2P
Uso de plataformas colaborativas, UE28 (2016)
Fuente: Comisión Europea, Flash Eurobarometer 438: The use of collaborative platforms
Informe del CES sobre Hábitos de consumo, cambios sociales y tecnológicos

Medios de pago que se usan en España
Porcentaje de encuestados que los han usado alguna vez)
Medios de pago que se usan en España
Fuente: PwC e IE Business School, Encuesta El futuro de los medios de pago en España, 2015.
Informe del CES sobre Hábitos de consumo, cambios sociales y tecnológicos