Notas de prensa

26/02/2013 Volver

El CES de España analiza la evolución de la distribución de la renta en España y el papel redistributivo de las políticas públicas

  • El CES entiende que la insatisfactoria respuesta del sistema impositivo español en la actual coyuntura económica exige que se abra un debate para acometer una reforma que sea ampliamente consensuada.
  • El total consenso con el que se ha aprobado el informe le otorga el apoyo de las organizaciones empresariales, los sindicatos y la sociedad civil representada en el Consejo Económico y Social.

El Consejo Económico y Social (CES) ha aprobado por unanimidad elInforme sobre distribución de la renta en España: desigualdad, cambios estructurales y ciclos . El documento, realizado a iniciativa de los grupos que componen el Consejo, es una aproximación desde distintos puntos de vista a la evolución de la distribución de la renta en España teniendo en cuenta los ciclos económicos acaecidos en el período 1985-2011 que se analiza. Se aborda la distribución de la renta desde su vertiente funcional y personal, pero también desde un ámbito territorial e, igualmente, se adentra en las políticas públicas de redistribución de la renta tanto del lado del gasto para financiar el desarrollo del Estado de Bienestar como de los ingresos.

La primera parte, dedicada a la distribución funcional de la renta, apunta que en el periodo analizado los asalariados han perdido peso en el PIB, mejorando levemente en los periodos de expansión y cayendo intensamente en los de crisis y destrucción de empleo. Aunque por el contrario, se ha producido paralelamente una fuerte creación de empleo asalariado que ha aumentado en casi siete millones de personas. El CES resalta el fuerte aumento del endeudamiento en el periodo abarcado tanto de familias como de empresas, que han afrontado un gran esfuerzo inversor, propiciado también por el mantenimiento de tipos de interés reducidos y el exceso de liquidez de los mercados financieros.

En el segundo capítulo, que versa sobre la distribución personal de la renta, se destaca que en los 26 años estudiados la renta disponible de los hogares españoles se ha duplicado. Concluye que se ha producido una importante reducción de la desigualdad, concentrado especialmente en la segunda mitad de los años ochenta, coincidiendo con una etapa de expansión económica y avance del Estado del Bienestar. Sin embargo, en la recesión de principios de los noventa la desigualdad aumentó y no se redujo durante el prolongado periodo de crecimiento posterior. La actual crisis ha agudizado considerablemente los niveles de diferencia en términos de renta. En este apartado se compara también la distribución de la renta desde una perspectiva territorial.

El tercer capítulo se dedica a desmenuzar las políticas públicas de redistribución que se han ido produciendo durante estas tres décadas en que se ha consolidado un Estado del Bienestar en España. Y lo hace desde una doble perspectiva: la primera, por el lado del gasto y la segunda, por la de los ingresos, adentrándose en el papel que juega el sistema fiscal en la redistribución de la renta entre los españoles.

El CES constata que el periodo considerado en el Informe ha sido históricamente decisivo, habiéndose logrado configurar un Estado de Bienestar moderno y con una amplia extensión, con un nivel de gasto inferior al de la mayoría de los países europeos, pero cuya evolución se ha visto frenada en el contexto de la crisis. Sin embargo, persisten disparidades con  los países del entorno comunitario.

El sistema de pensiones español, basado en los principios de contributividad, equidad y solidaridad que lo caracterizan como de reparto, constituye el programa de rentas públicas con mayor potencia redistributiva. Y en cuanto a la protección por desempleo, como estabilizador automático de la economía y como herramienta redistributiva ha desplegado eficazmente todo su potencial en las grandes crisis de empleo registradas en el periodo. No obstante, la sostenibilidad económica a medio o largo plazo se encuentra comprometida por su estrecha conexión con la evolución del empleo.

El documento del CES incide también en la economía sumergida y el fraude fiscal que suponen un fuerte lastre tanto para la capacidad recaudatoria como para el potencial redistributivo de la política fiscal.

El CES entiende, pues, que para financiar un sistema de bienestar equiparable a los de los principales socios europeos y, en general, para dotar al sector público español de la capacidad económica necesaria para intervenir eficazmente en el terreno de la estabilización económica, la redistribución de la renta, la asignación de recursos y la dinamización de la economía, será necesario alcanzar un nivel de ingresos suficiente. En todo caso, el Consejo Económico y Social considera que la insatisfactoria respuesta del sistema impositivo español que se ha puesto abiertamente de manifiesto en la difícil coyuntura por la que atraviesa la economía española, exige que se abra un debate sobre la oportunidad de acometer una reforma ampliamente consensuada con un horizonte de estabilidad del sistema fiscal, encaminada a aumentar su capacidad recaudatoria, la equidad en el reparto de la carga y su eficacia respecto al sistema productivo.